La danza, en
cualquiera de sus formatos, es algo impresionante, ya sea la fuerza del Hip
Hop, hasta la suavidad del Ballet la figura del bailarín se caracteriza por ser
magnifica y parecer casi inalcanzable.
Y en cierto
modo es así. Todo el que asiste a una clase de baile por primera vez sale
saturado de información y agotado físicamente, y es que estamos acostumbrados a
ver a los bailarines y pensar en ellos como figuras ágiles, hermosas y etéreas.
Sin embargo la danza es mucho más que agilidad y coordinación. También es
capacidad mental, resistencia, flexibilidad y, aunque parezca lo contrario,
fuerza.
El
fortalecimiento muscular es fundamental para tener una buena técnica y para
poder sostener un movimiento, pero es mucho, mucho más que eso. Un buen tono
físico ayuda a prevenir la fatiga, aumentando la resistencia (vamos, para no
echar los pulmones por la boca al acabar una actuación larga), y evitando las
lesiones y los problemas de salud propios de los bailarines.
Actualmente
se suele preparar a los bailarines profesionales no solo de la forma
tradicional, si no que se complementa con un buen entrenamiento atlético.
Obviamente no todos somos profesionales de danza, pero precisamente por ello se
nos olvida la necesidad de fortalecernos, lo que es completamente
contraproducente, porque no somos inmunes a las lesiones, estemos en el nivel
que estemos.
¿Quién no ha
salido con dolor de espalda o de piernas alguna vez?
Por ejemplo,
un abdomen, espalda y cadera fuertes evitan lesiones de espalda y ayudan en los
giros, equilibrios y saltos y un tono muscular correcto ayuda a prevenir las
lesiones por hiperextensión de las articulaciones
Se practique
el estilo que se practique el tono muscular es fundamental. Obviamente el
ejercicio debe ir acorde con el estilo y la estética del baile que se práctica.
No tiene sentido muscularse si se necesita o se quiere ser ágil y grácil en un
escenario. Es precisamente el miedo a coger un exceso de volumen el principal
motivo que aleja a muchos bailarines de las mancuernas, pesas y máquinas de
gimnasio. Sin embargo las pesas y ejercicios como el Pilates son fundamentales
para obtener y mantener el tono muscular.
Aunque los
estudios indican que algunos estilos de danza precisan determinados elementos
de condición física de forma más explícita que otros (como fortalecer las
piernas para sostener los movimientos elongados y evitar lesiones en los pies
de los bailarines de ballet), en un programa de formación en danza completo, se
deben considerar todos los componentes de la condición física. Obviamente, los
bailarines aficionados no trabajan todos estos rangos, pero si que pueden ver
como tienen una mejora significativa en ellos.
Los rangos
más importantes son:
• Capacidad
aeróbica: relacionada con niveles de actividad moderados a largo plazo.
• Capacidad
anaeróbica: relacionada con periodos de actividad máxima cortos, de alta
intensidad.
•
Resistencia muscular: la capacidad de un músculo de producir un movimiento
continuo.
• Fuerza
física: la capacidad de un músculo de producir una fuerza máxima una vez.
• Potencia:
el aspecto explosivo (relacionado con la velocidad) de la fuerza física.
•
Flexibilidad: el rango de movimiento de una articulación junto con la
flexibilidad de un músculo.
•
Coordinación neuromuscular: relacionada con el equilibrio, la agilidad, la
coordinación y la habilidad.
•
Composición del cuerpo: la composición del peso corporal como una expresión del
porcentaje de músculos y grasa.
• Descanso:
un periodo de inactividad, para permitir la recuperación y regeneración
Como se
puede ver, ser bailarín es ser un atleta, algo que por desgracia no suele
apreciarse hasta que te adentras en este maravilloso y exigente mundo.
Fdo: Kuroeve Tribaldance
Fdo: Kuroeve Tribaldance
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