Este articulo tiene un nombre que asusta,
técnico y un tanto frio. Pero es bastante más práctico y real de lo que podría
parecer a simple vista.
Muchas veces podemos tener la mejor de las
intenciones para con nuestros compañeros, pero acabamos encontrándonos con un
muro de ladrillo o con una mala palabra. O peor, nosotros mismos nos
convertimos en ese muro de ladrillo o consideramos que nuestro compañero es un@
metiche.
Debido a esas situaciones y a una nueva e
inesperada fuente de información, hemos redactado este artículo, con la mejor
intención de facilitar la comunicación entre los compañeros en clases y
ensayos.
La Retroalimentación es un sistema de ayuda
entre compañeros que sirve tanto para animar como para aconsejar, y es una gran
ayuda tanto para dar una clase manteniendo siempre un canal de comunicación
abierto y positivo con los alumnos, como para fomentar y mejorar el trabajo en
equipo, permitiendo correcciones de buen grado y un apoyo sincero entre alumnos
o compañeros en clases y ensayos.
Este sistema funciona siempre en positivo. Comienza
con una frase sincera de apoyo (“Me gusta cómo te está quedando este
movimiento”), continua con una corrección positiva (“Creo que podrías mejorarlo
si hicieras X”) y finaliza con otra frase de apoyo (“Asi te quedaría aún mejor
y saldrías mejor situada para el siguiente”). Esto parece muy sencillo y
lógico, pero no lo es en absoluto. No solamente hay que tener en cuenta lass
propias palabras, también ha de ser siempre sincero y hay que tener en cuenta
también el estado de ánimo y la disposición del receptor/compañer@.
Todos tenemos
que aprender y mejorar en nuestro arte SIEMPRE
PRINCIPIOS DEL FEEDBACK Y LA RETROALIMENTACIÓN:
·
Lo
primero y principal es saber que ambas partes están de acuerdo con el sistema.
Hay mucha gente que no lleva nada bien que alguien que no sea el profesor,
instructor, coreógrafo… les corrija. Simplemente no les gusta, punto. Por eso
hay que tener en cuenta que tus palabras, por bienintencionadas o positivas que
sean, pueden sentar mal. Es necesario y conveniente saber primero si la otra
persona desea tu consejo.
·
Este
sistema trabaja en positivo, así que debes concentrarte en eso y después en
como mejorarlo. Debido a este sistema de funcionamiento no puedes dar un millón
de consejos, si no que se tratarán las técnicas y los puntos uno por uno y con
calma. Esto, que puede parecer inconveniente a simple vista, es en realidad
bastante relajante, puesto que no da pie a ningún tipo de agobio, ya que todo
se trata paso a paso y de forma positiva.
·
Cuando
se da el consejo (Retroalimentación)
no se hace de forma evaluativa. Se describe la técnica y se dice el porqué. Al
describir el movimiento y el objetivo no solo haces más fácil la comprensión de
lo que quieres decir, también facilitas la asimilación por parte de la otra
persona y fortaleces tu propio conocimiento. Por ejemplo, quieres ayudar a un
compañero en un paso de baile. Si tú dices “tienes que hacer esto asi” no serás
ni la mitad de útil y efectivo que si dices “si haces esto así, y aplicas la
fuerza acá y pones el apoyo allá, conseguirás este efecto en el movimiento”.
·
Es
necesario y conveniente explicar por qué ofreces el consejo, describiendo o
realizando la técnica antes y después de la corrección. En el caso anterior,
por ejemplo, realizando el paso primero sin la modificación y después aplicando
los consejos que se le han ofrecido. Obviamente es algo que hay que realizar
con respeto, precisión y sin ningún tipo de exageración, se ha visto algo que
se puede mejorar y se ofrece una visión de como queda antes y después de la
mejora.
·
Ten
en cuenta siempre que es todo una percepción personal. Tú lo has visto, tú
ofreces el consejo y tú puedes estar equivocado o no. Usar frases en primera
persona y admitir que es algo que has observado desde tu punto de vista te
otorga una responsabilidad sobre la retroalimentación que ofreces y eso implica
que puedes ayudar o puedes equivocarte y estropear la técnica de tu compañer@.
Si no estás dispuest@ a adquirir esa responsabilidad no deberías aconsejar más
allá de decirle que mejor consulte al profesor/instructor/…
·
Ser
excesivamente correcto puede hacer que el mensaje se malinterprete. No es
necesario ser sincero de una forma brutal (mucho menos dañina) pero sí que hay
que evitar las equivocaciones derivadas de ser excesivamente suave. Una forma
buena y útil de evitarlo es explicar con normalidad evitando expresiones como
“deberias”, “nunca”, “siempre”… y quedarse con el compañer@ a practicar la
mejora.

Un buen ambiente en clase trae consigo un mejor trabajo y una
gran mejora…
ACEPTAR EL FEEDBACK:
Es parte de la
naturaleza humana el ofrecer ayuda, pero no suele ser tan fácil admitir que la
necesitamos o que nos la ofrezcan, quizás porque el orgullo también forma parte
de nuestra naturaleza. Sin embargo, si queremos crear un buen ambiente o
canales de comunicación realmente útiles y efectivos en nuestras clases y
ensayos, debemos entender que nosotros podemos, y a veces querremos, ser
receptores de esa retroalimentación. Por ello está bien tener en cuenta algunos
puntos.
·
Escucha sin excusas ni juicios. Tu compañer@ te
ha observado y te ofrece ayuda para que mejores. Es probable que haya observado
desde fuera algo que tu no ves. Puedes estar en desacuerdo, del mismo modo que
cuando tú aconsejes pueden estarlo contigo, pero escúchale y agradécele. A él
le agradará eso tanto como a ti cuando las tornas se inviertan.
·
En ocasiones serás tú (o a ti) quien busque la
ayuda. Contra más específica sea la pregunta, más efectiva será la respuesta.
·
No es nada útil ponerse a la defensiva, si te
obcecas en racionalizar algo que no te sale por que alguien te ha dado un
consejo y a ti no te ha agradado, estás poniendo palos en tus propias ruedas.
Además, ese tipo de actitud suele provocar que no se escuche lo que el otro dice,
y quizás no solo te esté dando un consejo útil, si no que a lo mejor no está
diciendo que lo que haces está mal, solo que hay un aspecto de ese conjunto que
se puede mejorar. Evitar saltar para defender lo que nos ha costado mucho
esfuerzo construir es casi inevitable, pero debemos admitir que a veces, debido
al trabajo invertido, se pueden coger vicios que enturbian el conjunto, o
quizás nos centramos tanto en algo específico que nos cuesta mucho y nos
olvidamos un poco de elementos cercanos y esa parte de nuestra técnica no
mejora a la par sin que seamos conscientes de ello. Esos elementos solo se ven
desde fuera y debemos ser conscientes de que le pasa a todo el mundo, nosotros
incluidos.
·
Resume y repite lo aprendido. En voz alta. Eso
demostrará que has entendido la explicación sin ningún tipo de malentendido y
te ayudará a asimilar y recordar la información.
·
Habla en primera persona sobre las sensaciones y
lo que piensas del consejo recibido. Del mismo modo que la otra persona acepta
una responsabilidad al ofrecerte ese consejo y está dando su punto de vista
personal, tú también eres responsable de admitir o no esa información o sobre
lo que haces con ella (aplicarla, guardarla en un cajón para más adelante u
obviarla por completo) y los resultados que has obtenido. También, al
expresarte desde tú punto de vista, ayudas a la otra persona a entenderte y a
mejorar al explicarse. Ten en cuenta que cada persona es un mundo y no todos
reaccionamos igual o nos parecen lógicas las mismas cosas.

La
retroalimentación puede ayudarte a dar lo mejor de ti…
CREAR UN FEDDBACK EFECTIVO:
La retroalimentación
puede ser una herramienta de lo más útil y efectiva, pero hay que trabajarla,
cuidarla y, sobre todo, aplicarla. Un grupo que la trabaje de forma continuada
crecerá mucho más rápido y conexionado que otro que lleve un sistema más
individualista. Para poder sacarle un mayor rendimiento se pueden añadir estas
otras directrices:
·
Sinceridad, honestidad y respeto ante todo,
tanto en lenguaje verbal como en no verbal. Un comportamiento agresivo o una
mala reacción son tan dañinas como una mentira (piadosa o no) para la dinámica
de grupo.
·
Tomad notas de los consejos y correcciones.
Sirven para contrastar información, sacar nuevas dudas y tener referencias para
más adelante.
·
Hablar de forma positiva. Una forma de hablar
negativa o destructiva no suele ayudar y además tiende a poner a la otra
persona a la defensiva. Decir las cosas de forma positiva alienta a la mejora.
“Podrías mejorar esto si ….” Suena mejor y más útil que “Esto lo hacer mal,
hazlo así”.
Todos estos consejos
pueden ayudar a crear un grupo de ensayo o una clase realmente efectiva. Un
grupo con una buena comunicación es un grupo fuerte y estos suelen ser
efectivos, ya que trabajan mucho mejor y en un ambiente muy positivo. Esta
mezcla de elementos es un caldo de cultivo muy eficaz para la creatividad y
esto suele derivar en representaciones de calidad. Y aunque la finalidad no sea
el escenario, merece la pena crear buen ambiente para mejorar algo que nos
gusta.
¿Practicáis el
Feedback en vuestras clases o ensayos? ¿Vais a intentar incorporarlos?
¡Contadnos vuestras experiencias!
KUROEVE TRIBALDANCE
KUROEVE TRIBALDANCE