martes, 16 de octubre de 2018

Aceptando las Críticas


“Uno está tan expuesto a la crítica como a la gripe” Friedrich Dürrenmatt.
  Una crítica es una observación, examen o juicio sobre algo y no siempre tiene el mismo valor ni se reacciona ante él de la misma manera. Tampoco se hace siempre con la misma intención. Por ello es importante distinguir entre criticas sin valor (solo son destructivas), criticas reales (constructivas) y observaciones personales (opiniones).
  Quizás lo primero que debemos entender es que las críticas, del tipo que sean van a existir siempre, aunque sea por el hecho de vivir en sociedad. Cuando se sube a un escenario, esta realidad aumenta y da igual que seas famoso o amateur. Se va a valorar lo que hagas sobre las tablas si, o si. Es mejor esperarlas, sobre todo debido al vínculo creado con la obra que muestras (tantas horas de trabajo, con el vestuario, los ensayos, la expresividad…). Lo importante es saber si lo que estás recibiendo es una opinión, una crítica real o una sin valor.
  Por ejemplo, todos podemos ver una competición de patinaje artístico, por ejemplo, pero no podemos valorarlo de igual manera. Todos podemos decir si nos ha gustado o no. Esta sería la opinión, la valoración personal, la que recibes del público en general, familiares y amigos. Unos pocos podrán opinar sobre la técnica, la dificultad de los movimientos y el rendimiento que se ha tenido en cada ejercicio, y aún menos personas sobre porqué ha hecho tal cosa o ha tomado tal decisión (posiblemente aquí solo entren las patinadoras, las que lo hayan sido y sus entrenadores). Estas serían las criticas reales.
  Esto que parece un ejercicio de sensatez normal y corriente se va literalmente al infierno ante la facilidad y el atractivo de criticar algo, aun sabiendo que no se puede aportar nada constructivo o de valor con ello. Para mucha gente, puede hacerlo incluso más atractivo. Estas son las criticas sin valor, los comportamientos destructivos. Los cuñados y y Trolls de las artes.

            Ver las imágenes de origen
 
Una vez entendido esto, debemos empezar a entender nuestras propias reacciones.
  Al escuchar una crítica, hay que decidir si tiene base real, y si es así, aceptarla y actuar en consecuencia., evitando así el sentirse herido y el rechazo. Al fin y al cabo, la reacción negativa y exagerada ante las críticas está condicionada por un sentimiento de inseguridad. Según se va adquiriendo experiencia y capacidad no percibimos las criticas como algo tan dañino y las reacciones ante nuestro trabajo tienden a ser menos agresivas.
  Las opiniones son un terreno muy gris. Si vienen de alguien cercano esperamos que valore el que hayamos sudado tinta, que intuya la dificultad de lo que hemos hecho (aunque no tengan las herramientas necesarias para ello ni la obligación de conocerlas) y, si no es asi, tendemos a dejar que nos haga polvo. Es necesario entender que, aunque te hayan visto trabajar duro, puede no gustarles el resultado. A ti puede gustarte lo que has hecho, puedes bajar del escenario con una sensación increíble y a ellos no gustarle. Estadísticamente hablando, al desarrollar cualquier actividad, habrá un 10% al que no le guste y habrá ocasiones en la que la gente cercana se encuentre en ese porcentaje.
  Las opiniones son subjetivas, pero pueden representar la visión que hay desde fuera. ¿Debes darle valor? ¿Pueden ser una herramienta útil? Si, pero sin obsesionarte y estudiando su procedencia. No es lo mismo la opinión de tu abuelita del pueblo que viene a verte cantar por primera vez que la ese amigo que va a muchas de tus representaciones y ha visto tu evolución.  Ambas son subjetivas, pero una tiene unas bases con las que puedes trabajar y otra te subirá el ego.
  Las criticas sin valor suelen tener un componente de control o de envidia. La gente que las realiza se da cuenta del efecto tan brutal que producen sus palabras y se crece ante la sensación, también puede darse el caso de que están siendo intransigentes con un comportamiento o característica que ellos también cumplen (nadie es más enemigo de la impulsividad que un impulsivo). Sea como sea, lanzarán sus argumentos como verdades incuestionables, aunque no tengan idea de lo que hablan (Ojo, aunque duela pensarlo este trolleo puede darse también entre compañeros)
   Ver las imágenes de origen

  Aceptar bien una crítica es un trabajo difícil, pero es una herramienta útil para poder evolucionar y mejorar. Por eso es importante trabajar en ello. Existen muchas páginas en internet, artículos y libros que se pueden consultar, pero casi todos coinciden en varios puntos básicos:
- Aprende a distinguir una crítica de un comportamiento destructivo o de una opinión personal. Como ya hemos dicho este paso es el más importante
- Escucha las buenas críticas y aprende de ellas. Una buena crítica no es la que te dice que eres maravillosa y te sube el ego. Eso, por triste que sea, es la opinión de la abuelita o un comportamiento destructivo (dependiendo de quien venga). Una buena crítica es aquella que, dada desde una posición de conocimiento y experiencia, te permite crecer y mejorar corrigiendo errores con soluciones concretas y reales. Considéralas como el beneficio que son y aprende a utilizarlas y a trabajar con ellas.
- Aprende a esperar las críticas. Estas te llegaran siempre- Acepta las que te hagan mejorar y respeta las opiniones personales dándoles el valor real que tengan. Aprende a ignorar (de forma educada) los comportamientos destructivos. Una respuesta grosera solo te hará quedar mal.
- No confundas autoestima con autoengaño. Una cosa es estar seguro de lo que haces y otra sobrevalorar tus cualidades o capacidades. El autoengaño es un palo en tus ruedas y un comportamiento altamente destructivo al no permitirte evolucionar.
- Mantente calmado. Una crítica puede hacer que te sientas atacado y engañar a tu juicio provocando una reacción exagerada que solo te perjudicará. Respira profundamente o usa cualquier otro método para frenar el impulso de defenderte. Si se trata de un comportamiento destructivo no debes otorgarle un gran poder sobre ti, y si no lo es, no se tratará de un ataque. La defensa no será necesaria
- Reflexiona antes de dar una respuesta. Siempre es difícil encajar las críticas, sean del tipo que sean, pero al principio puede resultar abrumador. Antes de contestar necesitas identificar qué parte de lo que te han dicho puede ayudarte y como.
  Otra cuestión es entender que todos podemos ser los críticos en cualquier momento. Durante estos años en muchas ocasiones he tenido que bailar delante de compañeras que debían valorar mi trabajo, sola o en grupo. Usualmente la situación se invertía y debía estar en el grupo que analizaba el trabajo de las demás. Ese es el momento en el que te das cuenta de lo difícil que es decir las cosas bien. 

           
  La crítica mal formulada o mal interpretada es completamente contraproducente, ya que desmotiva y hace sentir insultado al que la recibe o desconcierta al que la hace, porque no se da cuenta de que ha sonado agresiva o porque se malinterpreta su sentido.
  Por eso, debemos decir bien las cosas y hacerlas aún mejor.
- Sin conocimiento real del tema, es una opinión, no una crítica. Infórmate y pregunta. En mi caso, por ejemplo, puedo intentar hacer una crítica real en danza tribal pero solo puedo opinar sobre canto o sobre bailes de salón
- Ten en cuenta los aspectos negativos y los positivos. A la hora de intentar ayudar a un compañero es igual de importante subrayar lo que hace bien que lo que puede mejorarse o lo que hace mal. Al fin y al cabo, a todos nos gusta que nos digan también lo bueno, ¿no?
- Hay que ser claro y respetuoso. Para evitar los malentendidos es tan importante las palabras que uses como lo que quieres decir.
- Aconseja para mejorar. Decir que algo está mal sin aportar soluciones convierte una posible critica en un comportamiento destructivo.
- Evita las generalidades. Si eres concreto puedes aportar soluciones y observaciones positivas. Decir “me ha gustado” es una opinión personal. Decir “has de mantener los brazos mejor” es preciso, sobre todo si conoces y aportas algún ejercicio que se pueda hacer para aplicarlo. Eso es una crítica.
- Entiende y escucha la contestación. Aporta el mismo respeto que esperas tú cuando te dan una crítica o una opinión.
  
Fdo:  Kuroeve Tribaldance

No hay comentarios:

Publicar un comentario