martes, 16 de noviembre de 2021

Diario de una tribalera viajera - Participando en el Katharsis Tribal Fest

 

Justo antes de comenzar la pandemia tenía pensado y preparado asistir al “Tribal Road” y al “Complutum Danza”. Tenía los talleres y el alojamiento del primero, la coreografía para bailar en los Open Stage y estaba a la espera de los talleres del segundo. Obviamente, todo quedó en nada. Como el resto de festivales hasta hace nada.

Por eso, cuando vi en Instagram la primera publicación del “Katharsis Tribal Fest (Legacy of Generation)”, quise echarle un vistazo en detalle y estar al tanto de los talleres. Lo organizaban Martnisha y Shekmet. De la primera más o menos conocía su estilo, por haberla visto en videos de actuaciones y de clases. Shekmet no me sonaba, así que decidí mirar un poco por redes y allí vi un poco de este duo tan fantástico.

Viéndolas bailar a las 3, y sabiendo que Martnisha había organizado anteriormente el “Generation Tribal Fest”,(por eso era “Legacy of Generation”) estaba claro que iba a ser un festival bien organizado, hecho con cariño y ganas.

Y estaba realmente bien organizado. Fue todo un gustazo participar. Si continuáis leyendo, os lo cuento.

 



Los Talleres

Cuando salieron los talleres, que nos fueron mostrando poco a poco por Instagram para que se nos fuera haciendo la boca agua, tuve claro que iba a ir. Daba igual que esto fuera en Madrid y yo estuviera en Zaragoza, siempre merece la pena moverse para un festival de este estilo.

Los talleres resultaban realmente interesantes. Tocaban un montón de palos distintos, desde las fusiones más conocidas a la más extrañas, hasta dialectos de ATS/FCBDS, pasando por la teorías y prácticas de creatividad y sinceridad sobre el escenario.




Había 14 talleres, de 90 minutos cada uno. Se daban a lo largo del fin de semana, y de dos en dos, en la Escuela de Danza Samarkhanda. Con el tema de los aforos y de las ganas que teníamos se llenaron casi todos enseguida. Por eso, al principio, solo pude apuntarme inicialmente a dos, quedándome en lista de espera para un tercero. Hubo tantas interesadas que en varios de los talleres se sacó un segundo horario. Por suerte, entre unas cosas y otras al final acabé con plaza en 7 de ellos.

Los talleres eran estos:

Sábado:

Azkara: “Rock and Drills” (fusionar con rock, mi pasión)

Andrea Herrero: “Be water my friend” (fluided y ondas con distinta velocidad e intensidad)

Martnisha: “Old School vs New School” (Antes y después en el Tribal Fussion)

Sereia: “Waaking Fussion Bellydance” (una fusión distinta con unos brazos geniales y muy rápidos)

Shekmet: “Change the lead. Formato Café” (Cambios de líder en el ATS/FCBDS con dúos y tríos y el Formato Café)

Nana Bustos: “Creación del Personaje” (teoría y práctica, danza y psicología. Brutal)

Gilly: “Vuelta a las raíces. Inspirado por Jamilla” (ATS/FCBDS puro, con crótalos y la pureza del formato Sallimpour)

Domingo:

Anegda: “On Space” (Lirica, desplazamientos, giros…)

Pau Raksha: “Flow and Floor” (Trabajo de Suelo fusionando Contemporáneo y Tribal Fussion)

Martnisha: “ATS con abanico” (Vocabulario de ATS/FCBDS con la sutileza del abanico)

Tania Benito: “Dinámicas de Movimiento” (aprender las diferentes dinámicas y cómo meterlas en una secuencia)

Vanessa Montalvo: “Speed it Up” (Velocidad, fuerza y elegancia con un toque sexy)

Gilly: (segundo horario): “Vuelta a las raíces. Inspirado por Jamilla”

Shekmet: “Box and Midbox” (movimientos de duo en ATS con un dialecto propio 9

Lilu: “Emotions” (cómo cambian las secuencias según que emoción utilices)

Vanessa Montalvo (segundo horario): “Speed it Up”

Lilu (segundo horario): “Emotions”

Sereia (segundo horario): “Waaking Fussion Bellydance”

 

Los talleres fueron muy intensos, con mucha información que asimilar y que poner en práctica. En cada uno de ellos se daba el máximo, lo cual, teniendo en cuenta que se hacían con mascarillas (obvio), es mucho decir. Aquí venían muy bien los 15 minutos que había entre taller y taller para ventilar, porque así podíamos morirnos un poquito y recuperar fuerzas.

Pude tomar muchas notas, un poco taquigráficas, pero en el hostal donde me alojaba los pude complementar.

 

La Escuela

La Escuela Samarkhanda me resulto realmente bonita y acogedora. Es muy amplia y luminosa, pintada y amueblada con colores claros y hecha para que te sientas como en casa.

 



Al llegar, dejábamos los zapatos en la entrada y babeábamos un poco con los primeros puestos del bazar. Tras eso, pasábamos al enorme vestuario y a la sala que nos correspondiera. ¡Y allí a darlo todo!

Al lado de los vestuarios tienen una pequeña sala con unos sofás, para esperar entre talleres. Allí aprovechamos unas cuantas de las participantes para comer, comentando impresiones y anécdotas con las organizadoras.

Al fondo, la escuela tiene una terraza con asientos y muchas plantas, donde salir un ratito después de comer para tomarnos un café y para que las fumadoras humeásemos un poco.

Realmente resultaba hogareña. Tanto la situación como la escuela en si.

 

El Mercadillo

¿Qué es un festival sin mercadillo? Todas las que amamos el circuito babeamos ante las mesas en las que sacamos ideas y encontramos cositas con las que complementar nuestros vestuarios.

En esta ocasión el mercadillo estaba compuesto por las mesas y percheros de “Silentium Noctis” y el stand de “Kalimiist”.

“Kalimiist” es una marca de artículos de artesanía hechos con macramé, adornados con distintos elementos: piedras, monedas antiguas, metal…

 

                                            

                                                Precioso ¿verdad?



Si os gusta podéis ver mas cosillas en su perfil de instagram @kalimiist y podeis contactarlas en el correo kalimiistartesanas@gmail.com

“Silentium Noctis” es la marca de Martnisha y allí vende desde adornos de flores hasta pendientes, pasando por tops, cinturones y faldas.



                                                    Molan ¿verdad?




Como podéis imaginar, decir que los puestos es quedarse corto. Piqué en lo que podía, babeé en mucho más  y miré todo lo que me era posible tocando lo menos posible y con el hidroalcóholico de por medio.

 

La Hafla

Con los talleres ya en marcha, empezaron a mover la Hafla por las redes sociales. La principal diferencia entre un Open Stage y una Hafla es que, en la segunda, profesoras, profesionales, alumnas… todas comparten el escenario en lugar de dividirlo en una Gala y un Open. Es una forma increíble de participar en una actuación junto a otras bailarinas a las que admiras. Lo malo es que, al menos a mí, intimida un poquito subirte al escenario después de alguien tan profesional y brutal como Martnisha, Azkara o Sereia (por citar solo a 3 de todas las profesoras que participaron). Por otro lado, es la mejor manera de poner a prueba los nervios preactuación y de forzarte para dar lo mejor de ti misma.

Ante esta posibilidad, y con las ganas de escenario que tenía, me apunté de cabeza.

Según iban saliendo los carteles de las participantes más nerviosa me ponía. Allí iba a haber más calidad que en una bodega de Rioja.

La Hafla se realizó en el “Espacio Pegaso”, y hubo muchísimas participantes. Estaban previstas 29 actuaciones, aunque al final 3 se cayeron de la escaleta. Originalmente estaba preparado para hacerla en dos días, (viernes y sábado) pero al final, por problemas de organización, se juntaron en una sola actuación, más larga y con un pequeño descanso en medio.




Aunque el espacio tiene un escenario, este resultaba pequeño para bailar, sobre todo con los grupos. Para realizar la Hafla lo movieron y pasó a ser una zona elevada de asientos. Los que escogieron esa zona para sentarse debieron ser los que mejor lo vieron junto con los de primera fila.

Aquello significaba bailar a pie de público, lo cual para mucha gente es intimidante, pero para otras facilita la conexión con quienes te están mirando.

Bailar así se siente diferente a hacerlo sobre un escenario. No existe una distancia física o emocional con la gente. Las luces no te crean una barrera para que no veas las reacciones, su interés o la falta de él. Bailar así te pone a prueba de una forma bastante visceral.

Y en mi caso, hacerlo después de ver bailar a las profesionales, resultaba incluso más duro. Eso sí, todo lo que lo hacía difícil, también lo hacía impresionante. Y el ambiente que había entre las bailarinas era genial. Lo bonito de estas ocasiones es la comunidad que se crea. Todas nos echamos una mano, para sostener un espejo, para poner o quitar los imperdibles del vestuario, para atar cosas o levantando los melenones de las compañeras para que puedan ajustarse las prendas. En esos momentos, todas somos una, todas vamos a estar frente a las luces y todas nos apoyamos.

Y eso se crea en festivales como este.

Si queréis mi opinión, para la próxima edición ni os lo penséis. Animaros.

 

KUROEVE TRIBALDANCE

lunes, 1 de noviembre de 2021

Asistiendo al Teatro: Carmen (de Bizet) ¿Mejor en vivo o online?

 

Hace poco tuvimos en el Auditorio de Zaragoza una representación de “Carmen”. Varias, en realidad, lo cual es extraño, porque normalmente las obras grandes están en Zaragoza un día, y si no puedes asistir es tu problema. Además, coincidió con que, un mes antes o cosa así, en una de las representaciones de fin de curso, habíamos bailado uno de los temas de la composición. La “Habanera” <3 <3 <3. Cosas y coincidencias de la vida.


Os dejo aquí el enlace para que disfrutéis de la pieza. En este artículo voy a intentar poneros todos los enlaces con subtítulos para que podáis disfrutarlos al máximo.

https://www.youtube.com/watch?v=K2snTkaD64U

Yo estaba mordiéndome las falanges sin saber si podría ir o no. Por un lado, tenían que coincidirnos los horarios currofree a mi pareja y a mí, y además las entradas para este tipo de eventos no suelen ser baratas. Por otro lado…. ¡Por otro lado nada! ¡Quería ir si o si! Pero no dependía en absoluto de mi… Aaaaaagggghhhhh

Eso me llevó a buscar la historia (por enterarme del argumento y eso…), y alguna representación online que pareciera estar bien. Si no podía verla en directo, al menos podría disfrutarla en casa. Y por veleidades del destino, también pude asistir a la representación (inserte aquí una manada de unicornios rosas bailando). Gracias a eso ahora os puedo hacer una comparativa en primera persona sobre disfrutar una obra tan visual como “Carmen” online y en directo.


Pero antes de ponernos a decir cuál es mejor, dejar que os cuente un poco de qué va la historia. Por supuesto, si esperáis otra cosa que no sea un drama, mejor no veáis ópera. Aunque sea uno tan peculiar como este.

Don José es un militar que está sirviendo en Sevilla, en la misma zona donde vive Carmen, una mujer de armas tomar que lleva locos a todos los hombres sin pretenderlo ni hacer nada por ello. Como ella dice, el amor es una cosa muy cambiante y no se puede controlar. Este guapo y valiente militar tiene una novia que le ha seguido hasta la ciudad para poder estar cerca de él, pero de un modo decente, que ella es una buena chica.

Un día Carmen se mete en un jaleo gordo y es detenida por Don José, que la lleva ante su superior. Este quiere interrogarla y ella, que no agacha jamás la cabeza, le dice que lo que ha pasado, solo ella lo sabe. El superior se retira dándole la orden a José de esperar para llevarla a prisión. En cuanto se ve a solas seduce a Don José para que la deje libre, prometiéndole mantener una relación con él (se había dado cuenta que Don José estaba colado por ella). Don José acepta, olvidándose completamente de su novia y de sus compromisos con ella, y deja ir a Carmen, arriesgándose a ser sancionado, degradado o lo que haga falta.

En estas llega a la ciudad Escamillo (si, el nombre se las trae), un torero que se deja querer por todas y que mantiene una sutil indiferencia con Carmen, que pasa por completo de su aura de Toreador. Os dejo por aquí el enlace de su pieza, que mola mucho a pesar de estar hablando de una corrida de toros. Dice mucho de su personaje y además es bonita´

https://www.youtube.com/watch?v=CoV2YOjFowY

Por circunstancias variadas, Don José se ve obligado a desertar e ir con Carmen a un campamento gitano, donde conviven con varios amigos de ella y donde empieza a salir a la luz el carácter celoso y controlador de él. Hasta el punto de que el resto de hombres del campamento le pidan que se relaje un poco. Cuando ya llevan un tiempo allí, Escamillo aparece, para decirle a Carmen que la quiere y que vuelva a la ciudad con él. Obvio que eso a Don José no le hace gracia, mucho menos cuando se da cuenta que a Carmen no le disgusta la idea. Peeeeero, para completar el problema, también aparece la novia original de Don José, diciéndole que su madre se muere y que quería ver a su hijo por última vez.


Yyyyyyyyy ¡Spoiler! (Aunque la obra no es precisamente nueva y este artículo no va sobre todas las implicaciones morales que hay en ella.)

 

Carmen aprovecha para mandar a paseo a Don José y a sus celos violentos y decide dejarse querer por Escamillo y su traje de luces. Sin embargo, cuando iba a entrar en la plaza para verle en la arena, le dicen que Don José está por allí, buscándola. Carmen decide enfrentarlo, diciendo que ella es una mujer libre y que no tiene derecho a asustarla. Ambos tienen una discusión impresionante, que acaba con ella apuñalada y con Don José detenido mientras llora sobre su cadáver.


Y, para que no queden dudas, amo a Carmen porque, sabiendo lo que podía pasar, se negó a vivir aterrorizada. No puedo evitar admirar el valor que demuestra en la pelea que tiene con Don José, tan distinta a la resignación que se ve en las mujeres de otro tipo de obras. Ella muestra la misma fiereza que la caracterizaba en la vida para enfrentar la muerte que suponía cercana porque la había leído en las cartas.

 

¡¡¡¡¡Fin de Spoiler!!!!!

 

Obviamente no soy critico profesional. Solo soy audiencia promedio, asi que la opinión de cualquier otra persona que hay visto esta obra y piense lo mismo, lo contrario o parecido con matices, es tan válida como la mía.

La representación que vi en Youtube estaba casi totalmente subtitulada, así que pude disfrutar de la historia enterándome de ella. Esto me vino bien, porque en el Auditorio de Zaragoza no te ponen subtítulos (el Teatro Principal sí que tiene una pantalla para ponerlos) y la composición de la obra es en francés. He de decir que mi pareja no había visto la grabación y, aunque me tuvo de apoyo chivándole de qué iban las escenas, dijo que se entendía más de lo que se podría pensar.

 

Otra de las grandes diferencias fue la escenografía. En la grabación que vi, habían tirado la casa por la ventana. El escenario era inmenso, al aire libre y la cantidad de extras que apoyaban la representación estaba en proporción a la representación tan ambiciosa que se estaba ejecutando.

Semejante fondo puede ser un inmenso apoyo que ayude a sumergirse en los personajes o puede despistar, haciendo que no se sepa muy bien a donde mirar. Por suerte esta ocasión fue de las primeras. El escenario representaba una calle, con edificios, un par de alturas, escaleras que desembocaban en ella, faroles, plantas… casi podría pensar de verdad que es una calle de Sevilla. La zona del campamento estaba a uno de los lados y apoyaba también la calle, era un puente y jugaban con las luces para darle un aspecto apartado y desgarbado. Al otro lado de la calle tenían la cantina, donde suceden algunas de las escenas más importantes, como la llegada de Escamillo o la primera discusión de Carmen y Don José.

Con semejante escenografía es fácil imaginar que los participantes estaban más que sumergidos en la historia. Además, los coros funcionaban como extras, paseando por las calles, coqueteando con Carmen, paseando o peleando si era preciso.

La representación en vivo del Auditorio no tenía, ni con mucho, tanta escenografía, ni la posibilidad de jugar con las luces de la misma forma. La necesidad de compartir un escenario, mucho más limitado, orquesta, coro y los cantantes, hacía necesario algo más minimalista.

La decoración que utilizaron fue mínima. Unos abanicos, unas banquetas para servir de apoyo y pequeños elementos que utilizaban en la representación. Se podría decir que los participantes iban a pecho descubierto, sin el apoyo siquiera del coro, al que habían colocado detrás de la orquesta. 

¿Desmerecía algo la ausencia de decorado? No.

¿Hacia de menos una función a la otra? En absoluto. Obvio que ir a fuego, como tuvieron que hacer en el Auditorio requiere un talento que no todo el mundo posee, pero no por tener un gran escenario se puede actuar sin necesidad de demostrarlo.

En ambas funciones pude amar a Carmen, pude odiar a Don José, pude divertirme con los amigos de Carmen y negar divertida ante la actitud chulesca de Escamillo. Y eso, es trabajo de los actores, de sus voces, de su trabajo, de su talento.

En ambas funciones la música me puso los pelos de punta, me dio ganas de ponerme en pie, me hizo sonreir y llorar, me hizo emocionarme ante el descaro de Carmen e indignarme con su muerte. Y eso solo pasa si la orquesta y el director tienen talento, compenetración y un trabajo duro y largo a sus espaldas.

Entonces ¿es mejor verlo grabado o en vivito y en directo? Esa es la gran cuestión, querido Watson.

Cada una de las opciones te puede dar algo para disfrutar. Personalmente, me encanta verlo en directo, recibir de lleno el trabajo y el sentimiento de los intérpretes y notar la fuerza de la música de la orquesta. Pero la ópera grabada da la posibilidad de ver montajes que de otro modo sería imposible disfrutar, montajes como el que tuve la suerte de disfrutar gracias a Youtube. Tan impresionante que podían meter caballos bailando en el escenario.


Eso sí, es importante ver ambas cosas con la mente abierta. Un montaje grande y con una gran escenografía no tiene por qué ser sinónimo de calidad o de gran espectáculo y un montaje más humilde no tiene por qué empobrecer la obra que estás viendo.

De hecho, cuando estaba viendo la obra en el Auditorio me llamó la atención como representaron escenas que había visto que requerían de un cierto apoyo de la escenografía, como el desfile antes de los toros, el baile de Carmen, el lamento por la madre de José o el asesinato de Carmen. Cuando simulan el apuñalamiento y ella cae en los brazos de él y la deja, poco a poco en el suelo, usan la capa que lleva ella y las luces para simular la sangre. Resulta tan sencillo y elegante que es imposible no apreciar lo bonito del montaje.

Si preguntáis mi humilde opinión, ved ambas, disfrutad ambas y pasároslo en grande. Con la mente abierta y el corazón receptivo.

Y, sobre todo, que no las veaís desde una perspectiva actual, si no desde el momento en que fueron creadas, con los roles que había en aquel momento. Asi, siempre estaréis abiertos a sobrecogeros y emocionaros un poco más.


 

Si teneis opción a verla en directo, ni os lo penséis, es una obra increíble, pero, por si queréis disfrutarla en casa con palomitas y en el sofá, os dejo aquí el enlace que tuve la suerte de disfrutar. Con sus subtítulos, su escenografía impresionante y sus caballos bailando.

https://www.youtube.com/watch?v=3h-fP4zSH40&t=8574s

 

Lady Kuroneko

 

jueves, 9 de septiembre de 2021

Ratoncillo de Biblioteca: Microentrevista a Clara Mendivil

 

Hace poco pude entrevistar a mi buena amiga Clara S. Mendivil, autora del libro “De Viento Y Sal” y que no hace mucho ha salido en el Heraldo de Aragón.

Lady Kuroneko: Aparte de salir en la radio, también has salido hace poco en el Heraldo de Aragón. Esas cosas hacen mucha ilusión.

Clara Mendivil: Si, sí que hacen ilusión. Sobre todo, porque no me lo esperaba. Después de los meses que han pasado desde la publicación del libro, no esperaba salir en el periódico, menos en la víspera del Día del Libro.

LK: Además, ibas a estar firmando en un puesto en la Feria del Libro. Eso habrá llamado a más gente ¿Vendisteis muchos?

CM: Pues sí que se vendió bien. Estuve con “De Viento Y Sal” y con el nuevo libro de relatos que se presenta mañana y en el que participo junto con otras 13 escritoras. Salió al público hace una semana y se ha vendido genial. Ha sido un éxito (se ríe) Estoy muy contenta.

LK: Además estás cocinando un nuevo proyecto. Otro libro.

CM: Exacto. Está terminando de hornearse. Le queda, pero le queda poco. El trabajo fuerte ya está terminado.

LK: “De Viento y Sal” ha sido tu primer libro…

CM: Mi primer libro publicado.





LK: Está el anterior, por el que aún tendremos que esperar largo, largo tiempo.

CM: (riendo) Si. En ese tengo que meter un trabajo de correcciones tan fuerte que me da pereza. Y lo voy dejando siempre para más tarde.

LK: ¿Es tu gran obra?

CM: Bueno… Es la primera que terminé y esa no suele ser la mejor. Necesita mucho trabajo…

LK: Y, por lo que me comentaste, es muy largo. Porque, aunque casi nadie lo ha visto, yo he ido escuchando algunas cosillas, algunas ideas… Y todo esto, tu afición a la escritura, comenzó de la forma más peculiar ¿Nos lo puedes contar?

CM: Realmente he escrito desde que era una niña. Siempre he estado escribiendo. Aprendí a leer muy pronto y prácticamente al mismo tiempo empecé a imaginarme historias y a escribirlas. Si que es verdad que la idea en concreto de “De Viento y Sal” surgió de una serie de televisión. Siempre me han gustado muchísimo los piratas, siempre me han gustado muchísimo las piratas, y en concreto, la figura de Anne Bonnie siempre me ha llamado mucho la atención. La conocía desde niña, y la vi en esta serie.

LK: “Black Sails”

CM: Efectivamente. Y, por cierto, se la recomiendo a todo el mundo, me gusta mucho y me parece que está muy bien hecha, En ella aparece Anne Bonny. En la serie está muy bien, pero no se profundiza nada en su historia. Pensé “que pena, esta mujer se merece una novela” y bueno, me puse a ello…

LK: ¿Y cómo decidiste ponerte a escribir un libro? Sé que has estado con blogs de escritura, tu siguiente libro también viene por un reto de internet, pero ¿Cómo diste el paso desde “me gusta escribir” a meterte en algo tan grande, tan complejo y tan jodidamente trabajoso como es escribir un libro?

CM: (se rie) Bueno… Mi primer libro, el que está en un cajón y tal vez algún día salga de allí, lo empecé a escribir sin ningún tipo de idea de nada. No tenía ninguna pretensión, simplemente comencé a tirar millas. Si que es verdad que con “De Viento y Sal” me planteé escribir una novela. Y, como tú dices, coincidió con el “National Nobel Writing Month” en el cual yo nunca había participado y que consiste en escribir 50.000 palabras a lo largo del mes de Noviembre. Es una matada. Es vivir por y para la escritura, sobre todo si además tienes un trabajo, que es el que te paga las facturas. Eso hace que no tengas vida social durante ese mes, pero es apasionante. Me reté a mí misma a hacerlo con esta historia porque ya había comenzado la investigación. Me enteré de que este reto existía una semana antes de que comenzara y me dije “pues mira… Justo estoy acabando la investigación. Voy a ver que sale.” Y me motivé muchísimo, me gustó muchísimo y lo logré. Terminé el reto y acabé el libro un par de meses después. Y, una vez que lo terminé me dije “pues yo creo que esto me gustaría que lo leyera más gente”. Y comencé a tomármelo más en serio. Cuando acabé el primer borrador lo corregí no sé si cuatro o cinco veces, lo pasé a lectores beta, lo volví a corregir… Le metí mucho trabajo, todo el trabajo posterior que requiere un manuscrito, hasta quedarme satisfecha. Y comencé a moverlo por editoriales.

LK: ¿Qué fue lo más difícil a la hora de escribirlo? Al margen del acote de tiempo tan fuerte que tenías…

CM: Al margen del tiempo... Yo siempre digo que estas cosas se hacen por vicio. Te pones encima la presión del tiempo porque te motiva. Si te va a suponer un ataque de nervios, si te va a suponer un problema, no lo haces, lo abandonas y ya, que nuestra vida no depende de ello. El tema del tiempo en realidad es más motivante que costoso. La parte más costosa de un libro, para mí, es lo que viene después, el trabajo sobre el borrador. Porque, bueno, la parte de la investigación no es fácil, pero me gusta. Porque te vas montando en la cabeza la historia, vas apuntando “tengo que fijarme en x detalles”, desde cómo era un abordaje a nivel físico (qué se hacía, qué pasos había que seguir), cómo se cose una herida, cómo se medía el tiempo en el s. XIII… un montón de cosas que me motivan, enterarme de cómo funcionan y cómo entran en la historia que tienes en la cabeza. Esa parte es muy chula. Luego yo monto la escaleta. Divido por escenas o capítulos el libro y voy contando todo lo que va a pasar, de modo que tengo montada toda la historia cuando me pongo a escribir. Escribir es la parte más divertida de todas, como tienes la escaleta montada, vas muy rápido, aunque hay espacio para la creatividad y para la improvisación, porque, como sabes a donde tienes que llegar nunca te pierdes. No te bloqueas, no te quedas en puntos muertos porque sabes hacia donde te diriges gracias al trabajo que has hecho previamente. Pero, cuando ya terminas, queda lo más difícil: Aguantarte las ganas de sacarlo al mundo y darte cuenta que es un primer borrador que necesita pulirse mucho. Y hay que pulirlo. Y leerlo, leerlo en voz alta, y leerlo cuatro o cinco veces, ir corrigiendo fallos de estructura, ir mirando personaje por personaje. Es una parte que también me gusta, ya que todo tiene su encanto, pero es mucho más pesado.

LK: A la hora de montar la escaleta ¿Es distinto crearla para algo históricamente real, como “De Viento y Sal” y para algo que tiene que ver más con la leyenda? Cómo el famoso libro que aún no vas a sacar…

CM: (Se ríe) A ver… Cuando tiene una base histórica tiene una parte más fácil, y es que muchos puntos ya los tienes. No tienes que imaginarlos. Tú sabes que ocurrió A, B, C, D, y E y lo que haces es rellenar los huecos entre B y C que no se sabe qué ocurrió y adornar los que se saben que ocurrieron. Pero es fácil porque eso ya lo tienes y es difícil porque tienes que ser coherente con el contexto histórico, no puedes inventarte un sistema de magia ni puedes decir que las cosas son así porque tú lo dices y punto. Tiene, como todo, su parte buena y su parte mala. A mí me encanta. Ir con la base histórica me mola mucho.

LK: ¿Por qué Anne Bonnie?

CM: Como te dije, la idea original surgió porque vi ese personaje en esa serie y me pareció que no le haca justicia, porque no contaba su historia. Pero luego la cosa pasó a más. Empecé a pensar que todo el mundo conoce a Barbanegra, casi todo el mundo conoce al Pirata Roberts… Incluso Cálico Jack es superconocido, los piratas de Caribe, por llamarlos de algún modo, Barbaroja, que era un pirata berberisco en el Mediterráneo… eran muy conocidos ¿Pero que pasa con ellas? Ellas eran piratas, eran muy importantes. Eran temidas, respetadas y muy poca gente las conoce. Me pareció fatal y me dije “esto hay que solucionarlo” (se rie)

LK: Y entonces sacaste a Anne Bonnie…

CM: Efectivamente. Y a Mary Read, que también tiene su papel importante, claro. Sus carreras fueron de la mano.

LK: ¿Tienes intención de escribir algo basándote solo en Mary Read?

CM: No. Su historia la he contado ya en este libro, así que me parecería redundante. Repetitivo. Pero bueno, nunca digas nunca.

LK: Nunca digas nunca…

CM: Pero en principio no, creo que sería repetirse.

LK: Sin embargo, creo que tienes intención de seguir con el tema pirata.

CM: Si, Investigando para Anne y para Mary encontré muchísimas más piratas. Y cuando digo muchas, son muchas. Ahora mismo tengo localizadas más de 25 mujeres pirata a lo largo de la historia. Que eso es algo que casi me vuela la cabeza cuando me di cuenta. Entonces, sí. El proyecto en el que estoy trabajando ahora mismo sigue siendo de temática pirata, y aún diría que el siguiente es probable que también. En distintos momentos históricos, en distintos contextos culturales y geográficos para que no sea repetitivo, pero si, seguiré con esa temática porque me parece que son personajes de la historia que merecen ser conocidos y reconocidos

LK: De todo el proceso que sigues ¿Qué es lo que menos te gusta?

CM: La espera. Lo que menos me gusta es cuando lo has terminado y lo empiezas a mover y te comes las uñas hasta el codo esperando la respuesta. La espera, eso es lo peor que llevo.

LK: ¿Cómo decidiste publicar el primero? ¿Y qué camino seguiste para sacar la publicidad que necesita un libro que ve la luz?

CM: Yo tuve suerte, porque la primera editorial que leyó el manuscrito decidió quedárselo. No tuve que dar muchas vueltas. En ese aspecto tuve mucha, mucha, mucha suerte. Voy a cambiar mi respuesta con qué es lo que me menos me gusta. La espera es lo que menos me gusta, pero aún hay algo peor que es hacer la propuesta editorial. Eso es un infierno (se ríe). Para montar una propuesta tienes que poner una sinopsis, describir la historia en una frase, describirla en varias páginas, decir que otros libros de temática similar hay en el mercado, que tal se han vendido y porqué, marcar un público objetivo… Básicamente tienes que venderte. Es bastante complicado. A mí me gusta muy poco, y casi diría que a la mayoría de los escritores es la parte que menos me gusta, porque si eres alguien conocido evidentemente es algo que no tienes que hacer, pero si eres desconocido es tu carta de presentación. Nadie se va a leer el manuscrito de primeras, se van a leer la propuesta, y después, si les ha convencido, se van a leer los primeros capítulos del manuscrito. Y, si eso les gusta, van a seguir. Pero si cualquiera de esos pasos falla, no van a hacer nada. Cuando decidí que lo iba a publicar, hice la propuesta editorial y en mi caso fue sencillo porque se lo quedaron muy pronto y me dieron muy rápido la respuesta, Y a partir de ahí, Reyes y David, que son los editores de Pregunta Ediciones, que son los que apostaron por mi libro, me han llevado de la mano. Me han enseñado todo, me han tratado superbién. Estoy encantada con ellos porque se han portado muy bien. Es entonces cuando llega el tema de las correcciones, la corrección ortotipográfica, que es la editorial la que se encarga, la portada, que en mi caso se la encargaron a Oscar SanMartin, que es un artista maravilloso…

LK: La portada es una pasada…

CM: Es preciosa: Yo dije un poco la idea que llevaba, lo que quería. Incluso hice algún boceto, que dibujo fatal, pero bueno… Pero me dijo Reyes que me fiase de Oscar, que no le enseñase nada, que le dijera por encima lo que quería y que le dejase el trabajo a él. Y eso es lo que hice, y me parece que es una portada maravillosa. Yo quería que saliera Anne, que se viera que era pelirroja, porque es un rasgo muy característico del personaje y que fuera con sombrero. Quería que al fondo se viera un barco, una fragata, perdón, un bergantín y que saliera la bandera de Cálico Jack.

LK: Además es la bandera que todos conocemos…

CM: La Jolly Rogers, sí. Efectivamente.

LK: Porque cada pirata tenía la suya…

CM: Eso es. Cada pirata tenía su bandera. Había elementos comunes, las calaveras, los huesos, las espadas… todo eso. Eran elementos comunes pero cada uno tenía la suya, de manera que cuando izaban la bandera negra las presas sabían quién les estaba atacando. Jack diseñó su bandera, lo que hoy se conoce como Jolly Rogers, que era una calavera con dos sables cruzados bajo ella, y al final se ha quedado en el imaginario popular. la que todo el mundo asocia con la bandera pirata, la que se ha quedado para homogeneizar las banderas piratas. Pero había… cada pirata tenía la suya.





LK: Y también sacas a relucir la bandera roja.

CM: Si. Esa es una historia bastante interesante que muy poca gente conoce. Existía una bandera roja que significaba que no iba a haber cuartel. Normalmente a los piratas no les interesaba eso, porque si la presa sabe que no va a haber cuartel, se iba a resistir. Y los piratas no se dedicaban a la batalla porque les gustase el riesgo, bueno, alguno habría, pero normalmente lo que querían era conseguir un beneficio económico. Si tu alzabas la bandera pirata se supone que el miedo va a hacer que se rindan, el miedo a lo que puede pasar si no se rinden. Entonces coges tu botín, ofreces a la tripulación si alguno se quiere unir a tu barco, se les deja en una barca o parecido para que llegasen a tierra firme… Ellos sabían que si colaboraban no iba a pasar nada. Pero si se resistían…

LK: Si se resistían…

CM: Si se resistían y el capitán pirata se cabreaba e izaba la bandera roja no había nada que hacer. Era una lucha a muerte. Podían resistirse para vencer porque no iba a haber piedad, ni clemencia ni nada.

LK: También hablas mucho del comportamiento de los piratas en tierra. De la venta del botín, de cómo podían divertirse, de cómo podían vivir con el resto de la gente de la isla.

CM: Realmente Nueva Providencia, en Nassau, era un reducto pirata…

LK: Era la República Pirata…

CM: Exactamente. Eso también sale. Pero incluso cuando llega Rogers y echó a los piratas y se quedó como gobernador. De hecho, a mitad de la historia, cuando conoce a Jack. en el libro se cuenta la historia de la República Pirata. La época de Anne transcurre justo después, así que hay un Gobernador en la isla, y se supone que hay gente “legal”, pero sigue siendo un reducto pirata y se relacionan entre ellos. Pero claro, el botín tiene que tener una salida y esa salida es igual que con cualquier mafia, o, como en la época actual, con el tráfico de armas…

LK: Tiene que haber alguien que venda y alguien que quiera comprar…

CM: Y tiene que haber un sitio donde vender, y gente legal que sea ilegal por una parte y coja la mercancía y la venda después de forma legal – o bajo mano a otros más legales -. Siempre tiene haber conseguidores que muevan el mercado, porque los piratas eran los proveedores. Llevaban el botín, lo vendían y volvían a la mar. El mercadeo lo llevaba otra gente. Es curioso, antes no se me había ocurrido qué pasaba con ese botín, se suele pensar que lo enterraban en una isla desierta (se ríe)

LK: Se dice que no había tantos piratas que enterrasen los botines. Había alguno, pero no era lo común. Era mucho más fácil buscarle salida.

CM: Claro, ¿Porque qué haces con un botín enterrado? ¿De qué te sirve? Porque además la gente piensa en monedas y joyas, pero también había especias, comida, muebles… ¿Qué haces con eso? ¿Qué haces realmente? Pues más te vale venderlo para conseguir dinero ¿Qué vas a enterrar? Lo que pasa es que luego hay leyendas. Dicen que Jack antes de morir le dijo al tribunal una frase algo así como “Desgraciado será aquel que encuentre mis innumerables tesoros porque no encontrará barco en el que llevarlos” o algo así, como para dar a entender que tenía un tesoro escondido y eso alimentó la leyenda. Lo saco en el libro porque me gusta esa parte de leyenda, pero no hay ningún tipo de vestigio histórico de que eso sea real.

LK: Personalmente me quedo con la frase de Anne.

CM: (riendo) Es que la frase de Anne es muy buena.

LK: ¿Nos la dirías?

CM: (riendo) A ver…

LK: (riendo) Tengo aquí el libro, por si acaso…

CM: No si me acuerdo perfectamente. Lo que intento es ponerme un poco en situación. Vamos a ver. Los han capturado, solo pelearon Anne y Mary. Realmente se sabe que en la historia hubo otro marinero que luchó con ellas, aunque lo aparté por motivos creativos. El resto de la tripulación estaba borracha y no se pudo defender. Solo ellas lucharon y plantaron cara a los que les querían detener. Les costó muchísimo reducirlas. En las Crónicas dicen que parecían dos demonios salidos del infierno y que necesitaron no-se-cuantos hombres para reducirlas. Vamos, tremendo… Entonces, dicen que antes de que colgaran a Jack ella se le acercó y le dijo “Si hubieras luchado como un hombre, no te colgarían ahora como un perro”. Que le pega bastante, pero también me da un poco de pena que terminase así la relación porque hay como mucho resquemor en esa frase.

LK: Si que le pega al personaje de Anne. Ella está orgullosa de estar con un pirata que además sabía no dar cuartel. Y ella era a morir o matar. Que él se emborrachara y no luchase…

CM: Esa frase realmente es de la leyenda. No se sabe si realmente la dijo o no. Pero me parece una frase épica que tenía que sacar si o si porque quienes conocen a Anne conocen esa frase. Lo que sí, le di un contexto más… dramático, vamos a decirlo así.

LK: Menos ácido…

CM: Exacto. Menos ácido porque al final les coges cariño a los personajes y no me gustaba que terminara así la historia. Les alteré un poquito el contexto (riendo). Es una de las licencias que te tomas en los huecos en que no sabes exactamente qué sucedió.

LK: ¿Tomaste muchas de esas licencias o intentaste ser lo más fiel posible?

CM: De lo que se sabe qué pasó, he intentado ser lo más fiel posible a la historia. Totalmente. De hecho, al final del todo hay un minicapítulo que habla de las cosas que he cambiado y además digo porqué. Por ejemplo, no se sabía el nombre del barco, en distintas fuentes aparece con distintos nombres, así que dije “mira, le voy a poner Revenge” que era uno de los nombres que aparecían y era el que más me gustaba. No fue por otra cosa, es que no se sabe realmente; en distintos documentos aparece de distintas formas. Quitando eso no he cambiado nada. En cuanto al final de Anne, no se sabe qué pasó con ella. Hay una teoría, y bueno, la he cogido. ¿Por qué he cogido esa teoría? Porque no se sabe qué paso, y eso entra dentro de la elucubración.

LK: Hay varias ¿No? Que murió, que su cuerpo está sepultado sin tumba, que escapó…

CM: Pero no se sabe, y como no se sabe, he cogido la que más me gustaba y la he desarrollado.

LK: Y sin entrar en cual has escogido o no ¿Cuál es tu favorita?

CM: No la vamos a decir (riendo). Es la que he escrito.

LK: En Lady Kuroneko hemos hecho hace poco el capítulo del podcast dedicado a los piratas. Hemos tenido una intervención sobre Anne y tengo que decir que, de todas las teorías que hemos visto, también es mi favorita con diferencia.

CM: Es que el final….

LK: Es muy Anne…

CM: Exacto.

LK: Y muy triste.

CM: Si. Es que cuando has conocido una libertad tan plena ¿qué haces?

LK: Es como la película de “Thelma y Loise” ¿Qué iban a hacer? ¿Volver a lo de siempre?

CM: Es que es eso. Es un poco triste, pero creo que cualquier final después de semejante aventura iba a tener un poso agridulce. Asi que, por lo menos intenté darle una salida un poco digna

LK: Esta es una pregunta que intento hacer a todos los artistas. Alguna vez se me ha pasado hacerla, pero bueno… En esta época en que todo debe ser inmediato, y sabiendo que lo difícil de escribir un libro, no solo investigarlo, también escribirlo, corregirlo y demás… ¿Qué es lo que más subrayarías para evitar que alguien que quiere escribir se desanime? Teniendo en cuenta, lo que digo, la época en la que estamos, en la que todo debe ser ya y rápido.

CM: Cuando alguien quiere escribir, va a hacerlo. Lo va a hacer para si mismo, para los demás, para guardarlo en un cajón, para publicarlo… Como a quien le gusta bailar, es algo que sale de dentro y no lo puedes evitar. Otra cosa es que luego “profesionalices” aunque sea de forma parcial eso y decidas que la gente vea tu arte, que otra gente te vea bailar, que otra gente lea lo que escribes. Es una opción como cualquier otra. Hay mucha gente que escribe que nunca saca al público lo que ha escrito. Lo que si es cierto es, que con la escritura pasa una cosa muy curiosa, y es que la gente dice “que guay, tienes talento para escribir”. Yo creo que, para todo, no solo para las artes, para cualquier cosa tienes que tener una facilidad innata (ritmo para bailar, imaginación para escribir, mente para las matemáticas…), pero si no estudias, trabajas y te esfuerzas, nunca lo vas a potenciar. Cuando alguien quiere bailar, todo el mundo asume que se va a apuntar a clases de baile, cuando alguien quiere aprender a pintar, se da por hecho que irá a clases de pintura. Pero cuando alguien quiere escribir, a la gente le choca mucho que haga cursos o que se apunte a clases. Es como que escribir sabes o no sabes, y eso no es así. Escribir tiene sus técnicas, sus recursos y hay que aprenderlos, como en cualquier otra disciplina. Aunque partas de una base con buena imaginación y un buen léxico, por quien escribe suele ser un buen lector, al final tienes que aprender, bien sea apuntándote a cursos, bien sea estudiando por tu cuenta. Hay que estudiar. Entonces, le diría: no tengas prisa, disfrútalo; si quieres escribir, escribe; lee, lee muchísimo; si no quieres apuntarte a un curso, mira por internet, que hay blogs maravillosos, hay podcast maravillosos, hay información a tu alcance de forma gratuita, entretenida, divertida; práctica; y, bueno, quien sabe. Por lo menos habrás disfrutado del proceso.




LK: Creo que tú has utilizado mucho los blogs. ¿Puedes recomendar alguno?

CM: Si, y también he hecho cursos. Al principio, no. Cuando vi que me gustaba, que quería que los demás leyeran lo que yo escribía y me di cuenta de la importancia de todo lo que había detrás, empecé a leer mucho sobre escritura y me apunté a un curso. En cuanto a blogs, a mi me parece imprescindible uno que se llama “Gabriela Literaria” y el que lleva Diana P. Morales, que no recuerdo ahora como se llama. Y también hay libros fantásticos. Hay uno que se llama “70 trucos para sacarle brillo a tu novela”, de Gabriella Campbell, la que lleva el blog de “Gabriella Literaria”, y otro que me estoy leyendo ahora mismo y que todo el mundo dice que es un imprescindible para escribir, y me lo está pareciendo. Se llama “Escribir Ficción”, y es de la escuela de escritura creativa más importante de Estados Unidos. También hay otro de Gabriella Campbell, creo que se llama “Sobrevivir a la Escritura” que también está genial. La pena es que ninguno de estos blogs está ya activo por que los dejaron después de mucho tiempo, pero se puede seguir aprendiendo en ellos. Se pueden seguir leyendo los artículos y se aprende barbaridad así. Y si quieres ponerte un poco más en serio con el tema, tienes un podcast que es “El Escritor Emprendedor”. Y voy a decirte otro que es de una amiga (se ríe) que se llama Sheila G. Frutos. Ella tiene también canal de Youtube. También está Nika Miniva. Las dos son escritoras, también son betas mias y publican artículos muy interesantes sobre estructura de las novelas, sobre el uso de los dos puntos, del guión… cosas de estas que hay que saber manejar…

LK: ¿Qué se siente al saber que estás en Wikipedia?

CM: (riendo) Bueno… Si, sé que en “Anne Bonnie” aparezco. No lo escribí yo, lo juro, pero sé quién la escribió y es cercano a mí, asi que me hace ilusión, pero bueno… Quiero decir que no es que un desconocido me haya metido allí. No me lo planteo.

LK: No te lo planteas… Pero es un poco extraño ¿no? Al fin y al cabo, la gente entra en Wikipedia continuamente para buscar cosas y tu nombre aparece.

CM: No es algo que vea y piense “Oh, mi nombre está allí”, pero está claro que si alguien se interesa sobre Anne y la busca en Wikipedia, y mira “Anne en la Ficción” aparezco yo y eso me hace ilusión evidentemente. Pero tampoco lo considero un superlogro por que fue alguien conocido quien lo hizo.

LK: Como logro, tienes la reseña en el “Heraldo”, que no es poca cosa…

CM: Eso sí, eso es verdad. Me hizo muchísima ilusión porque no me lo esperaba.

LK: Y como última pregunta, si sólo pudieras leer un libro más ¿Cuál escogerías?

CM: ¿Puedo haberlo leído ya?

LK: Puedes haberlo leído ya-

CM: “El Señor de Los Anillos”. Sin ninguna duda.

LK: ¿Y cuál no volverías a leer jamás?

CM: Mira, el único libro que he sido incapaz de terminarme, y que no volvería a coger salvo que me pagaran bastante dinero, que bueno, entonces haría de tripas corazón y me lo leería, es “Tiempo de Silencio”. Además, me acuerdo que en el instituto nos obligaban a leerlo, y yo, que soy una devoradora de libros, fui incapaz. Tuve que hacer algo que me avergonzó mucho tiempo, que fue buscar resúmenes para saber de qué iba el libro para el examen, porque no podía. Lo siento por el autor, pero no podía. Imposible…. ¿Y tú?

LK: ¿Yo? Si tuviera que escoger un único libro, creo que también sería “El Señor de los Anillos”. No es postureo, tú y yo hemos hablado de este libro un millón de veces…

CM: Miles de veces, sí. (Riendo) De hecho, es uno de los temas que nos unen.

LK: Y si tuviera que escoger un libro que jamás volvería a leer, sería “El Arquero de Las Nueve Estrellas”

CM: Lo sabía, lo sabía (riendo). Alguna vez me has hablado de el y me lo imaginaba. Si, si..

LK: Es uno de los peores que he leído. Lo siento por el autor… aunque en realidad no lo siento en absoluto, porque creo que hay muy buenos autores que se quedan en el tintero por no saber o no poder venderse y este autor tiene toda una saga publicada.

CM: Bueno, no sé. A veces no es el libro adecuado para uno, pero tiene un público que lo adora. “Tiempo de Silencio” se supone que es una joya…No sé, a veces no es el momento… Pero bueno (riendo), el que has dicho no lo leeré.

LK: Bueno, pues vamos a dejarlo aquí. Muchas gracias por este ratito.

CM: Muchas gracias a ti.




KUROEVE TRIBALDANCE

lunes, 12 de abril de 2021

Ratoncillo de Biblioteca: Comentando un autoreto lector

 

 

La gente que me conoce sabe que soy una persona bastante lectora. Un auténtico ratoncillo de biblioteca que saborea con el mismo placer un clásico de la literatura que una obra actual. Por eso nadie se sorprendió cuando el año pasado dije que me había impuesto como autoreto leerme en ese año todas las obras de teatro de William Shakespeare. Especifico aquí lo de las obras de teatro porque Shakespeare (Will para los amigos) también escribió muchos poemas y esos no entraban en este reto. En el próximo, ya veremos.

A pesar de haber leído más de un clásico, y más de 10 también, esta prueba autoimpuesta resultó ser mucho más dura y difícil de afrontar de lo que esperaba. Fue todo un ejercicio de comprensión y de visión histórica como mujer, como lectora y como persona de este siglo. Me explico.

Como lectora fue todo un desafío. Leer teatro siempre tiene un punto de dificultad. No es tan fácil visualizar las escenas y el ritmo al que ocurre la acción acaba siendo más intuitivo que explícito. La prueba es que, al ver en película alguna de las obras, la impresión siempre es distinta al texto escrito. Al margen, la colección tenía unos prólogos muy interesantes, pero también bastante densos. Esas introducciones eran distintas en cada libro, tanto los autores como el modo en el que se concebía y redactaba, pero básicamente constaba de un contexto histórico y un pequeño análisis de la vida de Shakespeare en el momento de escribir cada obra. En algunos de los casos también podían traer curiosidades de la sociedad londinense o de la puesta en escena de la obra. Complicaba bastante el leerlo, pero también servía para aclarar y comprender muchos puntos de los textos.

También me encontré con una pequeña dificultad, medio arreglada la mayoría de las veces por los pies de página o por las introducciones. Se trata de las bromas y los juegos de palabras. Estos evolucionan a la par que el lenguaje y la sociedad y en las obras más orientadas al humor, lógicamente, abundaban. El problema es que son imposibles de traspasar desde el inglés antiguo y con un texto en verso al castellano actual en prosa sin una enorme pérdida de contexto.



Como alguien que vive en el siglo XXI es dificilísimo ponerse en la situación de los personajes. Las relaciones que se creaban entre las personas en el siglo XVI son completamente diferentes a las de hoy en día. Un ejemplo muy evidente es la amistad entre los hombres. En la literatura de la época las amistades podían salvarte la vida, un juramento implicaba el honor y el honor era más importante que cualquier cosa, más incluso que la familia.

Otra de las diferencias fundamentales es el nacimiento de las parejas. Si un chico quería acercarse a una joven, debía ser con el beneplácito del padre de ella. Esto derivaba en un trato económico y social entre el padre y el novio y, si ella aceptaba, en una boda casi inmediata. Y eso, si es él el que se acerca. En algunos casos, es un amigo del novio el que corteja la joven y habla con su padre en nombre del interesado.

Actualmente no podemos entender algo así, pero en aquel momento relación y matrimonio eran una única cosa. Las parejas se conocían, enamoraban y casaban en un lapso de tiempo muy, muy corto. Y el enamorarse podría considerarse como algo relativo. Una de las cuestiones fundamentales en esos matrimonios era la dote de la novia, cosa a tratar antes del compromiso.

Las excepciones solo se daban si la relación en ciernes no tenía pinta de ser aprobada por el cabeza de familia. En esos casos la pareja nace a escondidas, normalmente con ayuda del ama de ella y del chambelán de él y el papel de ella acaba mostrándose como bastante más fuerte que el de él. Esto se debe a que las consecuencias que pueden recibir los dos son distintas. Por regla general a él se le destierra (o similar) y a ella se le presiona. Al desaparecer de delante de la familia de ella, él solo sigue con su vida hasta el momento de reencontrarse, en ocasiones manteniendo el contacto a través de un amigo cercano o un criado. Sin embargo, ella se suele ver sometida a una constante presión: ser desheredada, ingresar en una orden religiosa, echarla de la casa familiar, ser repudiada… cualquier cosa con tal de que renuncie a la relación o al matrimonio en favor de alguien más adecuado según los estándares familiares.

Una de las pocas excepciones a estas dos normas es la pareja formada por Benedicto y Beatrice (“Mucho Ruido y Pocas Nueces”). Ellos se enamoran de forma natural y solo lo manifiestan por la broma de los demás. Esto solo es posible porque Beatrice no es realmente hija de Leonato, si no una sobrina huérfana a la que ha criado desde que era muy niña. Eso le otorga una libertad y rango de acción mucho más amplio que el de Hero, su prima, que vive bajo las reglas que se espera que siga. Beatrice dice lo que piensa, mientras que Hero solo parece hablar cuando alguien se dirige a ella. Otra cosa curiosa de esta pareja es que su romance acaba bien. Son muy pocas las parejas que, enamorándose de forma lenta y progresiva, logran llevar a buen término su relación. El mayor de estos ejemplos es el de Otello y Desdémona. Ellos también se enamoran de forma lenta y sosegada, a base de conversaciones y sinceridad (es una relación mucho menos divertida que la de Benedicto y Beatrice) pero su historia, en vez de acabar en una gran fiesta, acaba en tragedia.



Como mujer ha sido lo más difícil. El papel de la mujer ha cambiado como la noche al día. En el teatro de nuestro amigo Will la mayoría de las mujeres tienen un papel aparentemente pasivo y sumiso ante sus padres, maridos y la mayoría de los varones. El resto lo es definitivamente.

¿Por qué aparentemente? Porque poniéndote en el contexto histórico y social adecuado ves que son mujeres fuertes, que tratan de pelear hasta el nivel que la sociedad y su educación las permite y, en muchos casos, superando ese límite. Eso sí, sin combatir ni coger una espada para nada más que completar su atuendo cuando se ven obligadas a vestirse de varón, normalmente para perseguir a un hombre o para huir de otro. No debemos olvidar que estamos en el siglo XVI, y las mujeres son dulces, delicadas y débiles físicamente hablando. Y la clave es “físicamente”, porque también tenemos en estas obras mujeres de una crueldad más que brutal. Como pequeña muestra tenemos a las asesinas Lady Macbeth (“Macbeth”), Tamora (“Tito Andrónico”) o Gonerila y Regana (“El Rey Lear”).



En muchas de las obras el papel pasivo de la mujer es muy diferente. Ellas son las guardianas del honor, el sostén emocional, las maestras de una vida más pausada y tranquila y el principal motivo de alegría. En “Las Alegres Comadres de Windsor” la Señora de Page soporta todos los avances de Falstaff, burlándolo y poniéndolo en ridículo guardando el honor de un marido celoso sin motivo alguno, Catalina de Aragón (“Enrique VIII”) guarda el honor del Rey Enrique incluso cuando este la repudia y se casa con otra, Isabella y Mariana (“Medida por medida”) montan todo un engaño para salvar a Claudio y contentar a Angelo

Y eso dejando al margen el tema de la edad, que es uno de los detalles que más chocan con la vida moderna. En “Romeo y Julieta”, Los padres y el ama de Julieta, explican que ella ya ha cumplido los 14 años y que debería estar casada porque hay chicas con esa edad que ya son madres. La mayoría de las protagonistas femeninas de las obras o las mujeres de las parejas tienen aproximadamente esa edad. Dejando al margen las madres y amas de estas, y pequeñas excepciones, claro.



Un tema recurrente en las obras de Shakespeare es el de la mujer que se viste de hombre para lograr un objetivo. Los motivos son diversos, pero principalmente se trata de sobrevivir, conseguir justicia o seguir al amor de su vida. Para ello se ven obligadas a vestirse de mancebo (joven imberbe) para poder actuar en un mundo de hombres, medio en el que normalmente no les estaría permitido apenas hablar y que les resulta tan intimidante como desconocido. Hay muy pocas excepciones a este miedo cerval. La principal para mi es Viola (“Noche de Reyes”). Ella se viste de hombre tras quedarse sola debido a un naufragio. El barco en el que ella viajaba junto a su hermano gemelo se hunde debido a una increíble tormenta. Ambos sobreviven alejados el uno del otro y creyendo muerto al otro. Viola es rescatada y llevada a tierra, donde se viste de hombre para ganarse la vida al servicio del Duque. Ella no está huyendo, ni busca arreglar un problema o encontrar a alguien. Ella se comporta de una forma completamente autosuficiente y es capaz de dejar al margen cualquier sentimiento que tuviera por el Duque con tal de mantenerse en su papel. No pongo a Porcia (“El Mercader de Venecia”) como ejemplo principal de este comportamiento debido a que, si bien demuestra tener capacidad de ser autosuficiente, cuando se viste de abogado junto con su criada Nerisa, lo hacen para salvar al amigo de su marido.



Como digo ha sido todo un reto. Uno inmenso del que he salido con sentimientos muy contradictorios. Me han encantado casi todas las comedias, he disfrutado casi todos los dramas y las históricas casi siempre me han resultado pesadas.

 

LADY KURONEKO