jueves, 10 de septiembre de 2020

LA MENTALIDAD FIJA Y LA MENTALIDAD DE CRECIMIENTO


“La fortaleza mental y el corazón son mucho más fuertes que cualquier ventaja física que puedas tener. Siempre lo he dicho y siempre lo he creído”

                Michael Jordan

“Tendemos a denigrar la práctica y nos gusta imaginar que las grandes hazañas suceden de manera natural, son signo de un talento superior de alguien. Conseguir un resultado remarcable mediante la práctica parece banal y poco inspirador.”

Robert Greene. (“Maestría”)

 

La mente juega un papel indispensable a la hora de enfrentar cualquier desafío en nuestra vida y también a la hora de buscar el éxito en este. En el arte, esto no es diferente. De hecho, es lo más común.

A la hora de cultivar cualquier tipo de disciplina artística, el aprendizaje, la práctica, la investigación y el estudio son constantes, al igual que la frustración, el fallo y el conocido “estoy atascad@”. Por eso es fundamental saber cómo lidiar con estos sentimientos.

La mentalidad que adoptes ante los problemas, tanto artísticos como en la vida diaria, será fundamental para el resultado que obtendrás. Recuerda, tu actitud y tus pensamientos son fundamentales para alcanzar cualquier éxito.

Lo primero es entender que hay dos tipos de mentalidades a la hora de enfrentarse a los problemas: la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento, y son completamente opuestas entre si. Ambos tipos son paradigmas que la gente usa para interpretar el aprendizaje personal y el cambio.

La mentalidad fija la adoptamos normalmente de forma inconsciente. En ella, el talento es algo natural, por lo que la mejora debe darse de forma sencilla, continua y sin esfuerzo. Este tipo de actitud es un error en la vida y un desastre en cualquier ámbito artístico, ya que nos lleva a pensar que el esfuerzo es algo propio de gente sin talento y de fracasados, por lo que no merece la pena. Cualquier fracaso, cualquier error son vergonzosos, una amenaza, y es necesario evitarlos a toda cosa.

Ciertamente es una actitud tóxica que está mucho más a nuestro alrededor de lo que podríamos imaginar. Si un niño aprueba un examen y se le considera muy inteligente por ello, casi un genio, se está dando peso a un resultado que se considera natural. Si ese mismo niño suspende, se le castiga o regaña. Esto lleva a obviar el esfuerzo del estudio, que es tanto o más importante que la nota final, y a temer el suspenso, ya que es síntoma de fracaso.

El esfuerzo, la dedicación y las ganas de mejorar día a día son factores determinantes cuando se trata de conseguir objetivos. Esto es tener una mentalidad de crecimiento. En ella, se busca aprender, tanto de los errores como de los aciertos. Esto no significa que lo único que se premie y se alabe sea el esfuerzo. Este siempre ha de ir de la mano de algún tipo de resultado o aprendizaje, más o menos grande. En este tipo de mentalidad, el fracaso se ve como algo posible, debido a lo cual hay una mayor disposición a cometer fallos, fracasar y aprender.

La psicóloga Carol Dweck (profesora de Psicología en la Universidad Stanford y considerada una de las más importantes investigadoras del mundo en el campo de la personalidad, la psicología social, la motivación y el desarrollo) estudió estos dos tipos de mentes, y, en su libro «Mindset: la actitud del éxito», nos propone entender nuestra mente y como estos tipos de mentalidad nos influyen cada día.


 Cuál es un ejemplo de una mentalidad fija? - Quora


“Con una mentalidad fija los estudiantes creen que sus habilidades básicas, su inteligencia y su talento son solo rasgos de su personalidad. Piensan que poseen una cierta capacidad y que eso es inamovible. Con una mentalidad de crecimiento los estudiantes entienden que sus talentos y habilidades se pueden desarrollar a través del esfuerzo, la enseñanza y la persistencia. No piensan que todo el mundo sea igual, ni que cualquier persona puede ser Einstein, pero creen que cualquiera puede ser más inteligente si trabaja en ello.”

Carol Dweck (psicóloga)

 

Estos modelos de pensamiento y de actitud vital se ven fácilmente reflejados en el mudo de las artes. Si se posee una mentalidad fija es fácil que, durante los primeros estadios del aprendizaje de una habilidad, como el estudio de un instrumento musical, al ser la mejora es algo más rápida, se sienta bien con el estudio. Incluso puede considerar que se le da bien. El problema es que según se avanza la dificultad aumenta, llegan cursos más avanzados y la facilidad inicial desaparece. Es en este punto cuando aparece la frustración, y la mentalidad fija concluye que, si hay que esforzarse es porque no se es bueno, así que no merece la pena, con lo que, inevitablemente hay una rendición y un abandono de dicho estudio.

Si se cultiva una mentalidad de crecimiento se entiende que el proceso del aprendizaje es tan importante como el resultado. Este tipo de pensamientos es el que impulsa la práctica, el que permite disfrutar un ensayo duro o una clase exigente. Es el tipo de mentalidad que nos hace repetir algo hasta que sale como debe ser. Esto no significa que cualquiera pueda convertirse en Beethoven, Shakespeare o Martha Graham. Lo que significa es que no se sabe hasta donde se puede llegar hasta que te pones a ello. El potencial de cada persona es desconocido y está esperando a ser descubierto, pero eso solo es posible mediante el trabajo duro, la constancia y la pasión por el proceso. Estos tres elementos son los que, a la hora de ver el resultado (sea este del nivel que sea), provocan una autentica sensación de orgullo.

Uno de los escudos que suele esgrimir la mentalidad fija es la del talento o capacidad innata. Esta idea es similar a creer que se puede ganar una maratón sin haber entrenado sólo por salir 100 metros antes. Es cierto que se puede tener una facilidad inicial, los talentos innatos existen, pero no lo son todo. De hecho, solo son una ayuda en las primeras etapas con lo que, en realidad, si tu mente no está centrada, pasarán a ser un arma de doble filo. ¿Cuántas veces un buen estudiante en los primeros cursos del colegio pasa a tener problemas en los avanzados? Esto suele deberse a que, como tenían facilidad en un inicio, se confiaron y no crearon la disciplina necesaria para enfrentarse a la inevitable subida de nivel.

 

Mentalidad fija VS mentalidad de crecimiento - CUAL TIENES TU?

 

Como se puede apreciar, la mentalidad fija no es la mejor a la hora de desarrollar o estudiar una disciplina artística. Si se considera que el talento es algo innato, no una capacidad a desarrollar, es difícil superar la dificultad, la frustración y las criticas constantes. Si cualquier fallo o fracaso es símbolo de no ser bueno ¿cómo evitar el abandono ante los primeros escollos? Una mente preparada para enfrentarlos no abandonará fácilmente y enfrentará la dificultad como un reto y el trabajo como algo que puede ser placentero.

Por todos estos motivos es importante implementar una mentalidad de crecimiento. Es importante abordar desafíos, ser conscientes de nuestros pensamientos ante ellos y no permitir que estos nos limiten y también, disfrutar del aprendizaje y del esfuerzo que requiere para no perder la motivación, para valorar el camino tanto como la meta y para poder estar orgullos@s de cada mejora producida.

Y recuerda:

1.       El esfuerzo es el camino para la mejora.

2.       Puedes fallar, no pasa nada, solo sigue esforzándote.

3.       Diviértete y disfruta del proceso.

 

KUROEVE TRIBALDANCE

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