Cuando tratamos con Inma Chopo para el “Dance Sci-Fy And Fantasy”, supe que tenía que hacerle una de estas microentrevistas. Ella es una artista realmente multidisciplinar, aparte de bailar Danza Oriental, bajo el nombre artístico de Fátima Fahima, también ha sido gimnasta, bailarina de Contemporáneo y de Clásico, es actriz y ha sido gerente de “La Suite Teatro” y del “Café La Clandestina” y locutora de radio en un programa sobre arte y teatro.
Nos sentamos en la terraza de una cafetería, en una pequeña calle peatonal, con un par de cafés y mucho calor.
Lady Kuroneko: ¿Sigues llevando “La Suite” y “La Clandestina”?
Inma Chopo: No, ahora ya no. Hace uno o dos años que dejé la sala de Teatro. Decidí vender “La Suite Teatro”, un espacio multidisciplinar dedicado al cine, al teatro, a la danza… Sentí que la digitalización iba a pegar un golpe muy fuerte y que “La Suite” podría sobrevivir en un espacio web y quitarme el espacio físico por todas las implicaciones físicas que conllevan.
LK: Es que todo el tema virtual parece que descolocan un poco a los espacios físicos en el tema artístico
IC: Sobre todo para una emprendedora con recursos humildes como yo. Casi el 70, por no decir el 90 por ciento de las actividades eran de entrada gratuita, por que encajan mucho con mi personalidad, y bueno… Pero al final tomé la decisión de vender la sala, vendí el espacio, cerré “La Clandestina” también, que ese lo tenía alquilado, y dedicarme a formarme, a formarme y a formarme. Invertí en mi formación y seguir trabajando en El Plata y en mis obras de teatro, que, en vez de hacerlas en mi propia sala, las llevo a otras salas.
LK: Que esa es otra. Llevas mucho como actriz, pero también llevas mucho como bailarina de El Plata.
IC: Empecé en 2008 y hasta el día de hoy, lo único que el coronavirus nos tiene cerrado El Plata, pero yo, si en Septiembre vuelven a abrir, entiendo que cuentan conmigo.
LK: ¿Cómo fue dar el salto de estar únicamente centrada en la danza a ser también actriz?
IC: Bueno, yo en el año 2000, por poner un inicio, comienzo a bailar en el restaurante libanés “Mustafá”, como bailarina de danza del vientre, y desde ese año hasta 2008 yo me ganaba la vida como bailarina de Danza Oriental, bajo el nombre de Fátima Fahima. Daba mis clases, viajaba por provincias de España, llegué a viajar a Italia para hacer una masterclass como profesora y actuar en varias ciudades italianas. En 2008 llega El Plata Cabaret con Bigas Luna a mi vida y en ese momento sopesé. Yo de siempre quería formarme como actriz y justamente en ese momento podía entrar en la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza. Tomé la decisión de, por las mañanas. formarme y por la tarde-noche El Plata. Claro, ya no podía seguir dando clases y demás… llegaba un momento en que decía “me vuelvo loca”
LK: Hay que gestionar bien el tiempo, si… ¿Cómo tomaste esa decisión? ¿Hay algo que te llevase a decir ”quiero esto y lo quiero por este motivo”? ¿Algún recuerdo que asocies a ese momento concreto?
IC: Uffff… Yo formo parte de ese sector de la población española que creció con Marisol y la escuchó cantar sus canciones y el “yo quiero ser artista” (se rie). Ahora, tal y como está la situación no sé si los niños se plantean algo así. Pero yo formo parte de esa sociedad y eso lo he tenido y siempre ha estado en mí. Con 7 años yo comencé con la gimnasia rítmica. La disciplina y el entrenamiento diario formaban parte de mi vida. Campeonatos de España, medallas de oro… Siempre ha estado la danza muy presente, lo que es estar en el escenario, frente al público. Y cuando llegué a El Plata y el estar con Bigas Luna, que era un gran director de cine… dices “Ya”. Era algo que ya estaba en mí, pero el estar con Bigas fue como el detonante que dijo: “a la escuela municipal de teatro”. Y, a día de hoy, sigo estudiando interpretación.
LK: Lo que has dicho sobre los referentes me parece muy interesante. ¿Crees que, desde una generación o dos atrás, los niños no tienen referentes de otros niños que sean realmente artistas?
IC: Bueno, eso es muy personal, y en cada momento de la histórico de la sociedad, se vive como se puede y de la mejor manera posible. Yo tenía un televisor en mi casa y veía a Pepa Flores que me encantaba. Por ejemplo, yo no me identificaba con Joselito… No, yo me identificaba con Pepa Flores (Marisol). En mi casa era lo que se veía. Mis raíces también son andaluzas, por mi madre, así que todo lo del flamenco, todo lo que tiene que ver con el cante… es lo que me fue formando. Pero yo soy muy visual, y sobre todo era la televisión, ver que había actrices y actores. Eso me maravillaba, y supongo que eso fue formando parte de mi imaginario, porque, claro, yo no veía bailarinas en televisión.
LK: Como mucho las bailaoras…
IC: Sin embargo, mi madre me llevó a hacer gimnasia rítmica porque alguien en mi escuela observó que yo tenía capacidades y aptitudes para expresar con mi cuerpo. Son inteligencias diferentes. Tuve la suerte que me encaminaron, luego yo hice lo que me dio la gana, pero bueno… (se rie). Llegué a campeonatos de España, gané mis medallas… y luego seguí expresando con mi cuerpo. Tuve suerte que en mi entorno había gente que escuchaba como podía manifestar, que tipo de inteligencia tengo…
LK: Tuviste gente que lo respetaba, que no decía “esto no sirve para nada” ¿Esto te gusta? ¿esto te sirve? ¿te ayuda a expresarte? Pues tira por aquí. Eso es muy importante.
IC: Si…
LK: ¿Crees que a día de hoy no se valora tanto?
IC. Creo que encontrar la inteligencia de cada persona es vital. Igual un niño parece que tiene desventajas dentro de un grupo e igual tiene un talento extraordinario para algo. Eso depende mucho de donde naces, cuando naces y qué personas tienes a tu alrededor. Porque igual eres brillante y pasas siempre desapercibido, porque no hay personas que tengan la inteligencia para descubrir tu talento. O que quieran que destaques. Si eres un niño con un entorno que te favorece serás un árbol estupendo. Ahora, si naces en un palacio y nadie se da cuenta que lo que se te da bien es la costura, pues serás el peor rey del mundo.
LK. Eso es muy cierto. Antes has hablado de la disciplina, disciplina que adquiriste a través de la gimnasia rítmica, danza del vientre, también hiciste contemporáneo…
IC: Si, pero en eso hice poquito. Con una base de gimnasta era lo que más encajaba. La disciplina puede decirse que te salva. El artista está solo, trabajando solo, con su cuerpo, con su mundo imaginario… Uno puede reunirse con los amigos e intenta entrenar algo, pero el artista debe entender y aprender que ha de entrenar y aprender solo. Siempre. Que es una carrera de crecimiento individual. Que si, que luego puedes estar con más personas, pero primero tienes que ponerte, y eso duele y cuesta y tienes que hacerlo y tirar con todo lo que te ha pasado ese día. Con todo. A entrenar, aunque estés mal, aunque sea el peor entreno de tu vida, si no, no se llega a ninguna parte. Y aún así, pues oye, no hay vida en Marte. Por mucho que yo quiera ir a Marte a hacer un espectáculo, lo tengo todo en mi contra, porque no hay vida en Marte. Allí me puedo presentar, hacer un show y no haber ni Dios. Por qué no hay vida en Marte.
LK: A veces pones todo de tu parte y aún así…
IC: Si. Porque igual has nacido en el desierto y no hay agua. Y no se puede hacer otra cosa.
LK: La verdad es que la vida del artista es muy dura. Tú llevas muchísimos años en este mundillo, porque empezaste muy joven.
IC: Bueno, gracias. Si, empecé con 7 años en la gimnasia rítmica, pero yo ya soy una señora. Lo que pasa es que me meto en formol y me conservo muy bien…
LK: La gimnasia rítmica es una disciplina durísima. Empezar con 7 años es…
IC: Si, si… No comer, llorar de dolor… son experiencias… pero con todo el amor del mundo. De decir, “me reviento antes de que esto no me salga”, pero eso era por mi carácter…
LK: Y por la pasión que se acaba desarrollando al hacer algo que te gusta.
IC: Yo creo que la gimnasia rítmica me dio unas bases para la vida importantísimas. Yo no trabajaba individual, yo trabajaba por equipos. Allí la escucha es como ser un policía. Si a tu compañero policía le están metiendo una paliza, si o si vas a ir a ayudarle. Pues en la gimnasia rítmica es igual. Si la cinta se está cayendo vas a correr con tu vida para salvar el trabajo de tu compañera ¿Sabes? No es como en otras cosas que, si a tu compañero le va mal, lo mismo le empujas para llevarte tú el mérito, Entonces, ese compañerismo y esa escucha y ese trabajar todos por lo mismo es como en el teatro. El teatro es trabajar en equipo para un bien superior, no es estar tú fantástica en el escenario y dejando a todos los demás fatal. Es trabajar por el otro. (poniendo morritos) Me estoy poniendo muy seria, estoy siendo aburrida, no digo nada gracioso…
LK: (riendo) No. Lo que dices es muy interesante. De verdad. Eso que has dicho es curioso. ¿Ha habido veces que has tenido que bajar tu nivel porque el compañero no está todavía al tuyo?
IC: No, no, no, no… Al contrario. No es subir ni bajar nada. Como artista, lo más importante que tienes siempre es el otro. Y cuando dejar de ser lo más importante para ti, pues tu trabajo es una mierda. Hay artistas que piensan “oye, que esta está chupando mucha luz”. Joder, deja que brille todo lo que pueda el otro, por Dios, porque su luz te va a iluminar también a ti. Dicho de manera así, es un poco… pero lo cierto es que, si trabajas solo, igual no, si estás haciendo una pieza de solo, o un monologo es el público, es las paredes… siempre es todo lo demás. Y a veces es difícil, igual un día te has levantado y dices “buah, hoy tengo un subidón que tengo el ego… yo y mi ego …vais a ver todo lo que vamos a hacer”. Y otros días es como “soy una mierda, voy a hacerlo fatal, voy a fastidiar a mis compañeras…” ¿Sabes? Y tienes que ir con todo eso.
LK: ¿El Ego es el peor enemigo del artista?
IC: No. Yo pienso que el ego te salva y te protege muchas veces. El ego es un amigo y hay que cuidarlo y también respetarlo. Saber que está allí. Y cuando ya sabes qué es lo que tienes que hacer en el escenario, qué es lo que quieres contar con tus compañeros en el escenario… - hablo ahora mismo como actriz – si estás creando un personaje, ya no es ni tu ego. Es el ego del personaje, que no te responsabiliza a ti de nada. Bueno, el ego es importante, porque te salva la vida muchas veces. El ego no es malo, hay que saber aprender a vivir con él.
LK: A lo largo del tiempo has trabajado con muchísima gente…
IC: Si…
LK: ¿Con quién has disfrutado más trabajando? No porque sea el mejor bailarín o la mejor artista ¿Con quién has disfrutado más?
IC: Con Nacho Sánchez Calderón, el Pony Loco de “The Hole”. La fluidez que he sentido con él en el escenario no la he sentido con nadie, a nivel de cabaret, por ejemplo. Porque en el teatro me lo paso bien con todo el mundo, porque como son los otros, todo el mundo me parece fantástico y todo el mundo está genial. Pero a nivel de lo que es coreografía, escucha, salvar las petardadas que nos metíamos, compartir risas, los nervios…. Eso con Nacho.
LK: ¿Colaboraste mucho con él?
IC: En El Plata estuvimos colaborando bastante tiempo. Lo cogió Bigas Luna y luego vino The Hole y se lo llevó. Con él era…bufff… Aunque fuéramos con los ojos cerrados la mano estaba donde tenía que estar, las alzadas…y si no, todo se arreglaba. Era muy fluido. Era maravilloso.
LK: Le conocí cuando era alumno de Gemma Cuartero. Le recuerdo como un bailarín muy fluido y muy disciplinado…
IC: Y muy amable como persona. Lo amo y lo envidio. Tiene un talento y una fuerza…
LK: Si, es de esas personas en las que se juntan el talento y la disciplina. Es uno de esos pequeños unicornios que aparecen en tu vida en raras ocasiones…
IC: Si…
LK: Y hablando de eso. ¿Para ti que es más importante? ¿La disciplina, el talento, la guía…? Sé que los tres son elementos importantes, pero ¿cuál destacarías?
IC: La disciplina. Si no trabajas, por mucho talento que tengas no vas a llegar a ninguna parte. Es pura técnica, el artista es pura, pura técnica. Sin técnica el artista no puede conectar con sus emociones, ni con sus pensamientos ni con sus instintos. Pura técnica. Es trabajar la técnica, la técnica y la técnica. Si no la tienes si, podrás ser gracioso y resultón en el escenario, pero eso no dura. Un artista que domina la técnica puede crear en el escenario lo que quiera, aunque tenga el día más jodido de su puta vida. Es la técnica. El talento sí, todos tenemos talento. Todo el mundo nace creativo y artístico. Todos nacemos con ese material, pero es la técnica, no diría el 100% por no fastidiar un poco, pero el 99.99% es técnica. El artista es técnica…
LK: Y, de todos los distintos elementos artísticos que haces, ¿cuál es el que más disfrutas? Tu favorito.
IC: Mientras esté subida al escenario… (se ríe) me da exactamente igual, esté haciendo lo que esté haciendo. Para mí siempre es el escenario.
LK: Pero siempre está la joyita personal…
IC: Es que a mí me pones en un escenario o delante de una camarita…. O sea, llamar la atención. Yo, mientras esté llamando la atención y haciendo el payaso… como que sale mi pequeña artista ególatra y soy feliz (se ríe). Quizás diría la interpretación, ya sea ante la cámara, ya sea en el escenario. También estoy en un momento crucial de mi vida, donde ahora, si me pides bailar, pues no, porque me duele el cuerpo, porque me lo he roto. En El Plata me lo rompí por 50000 sitios, tengo artrosis en el cuello… hay cosas que ya no puedo hacer, porque me he reventado yo solita, a elección mía, eso sí. Yo he sido de las que han salido al escenario con una bursitis en la rodilla del tamaño de una bola de pingpong porque me he pasado un año tirándome de rodillas en el escenario. Porque no solo bailaba oriental, En El Plata he hecho contemporáneo, acrobacias… es un trabajo muy físico.
LK: Que dolor…
IC: Yo me he hecho más de 6000 funciones, me he metido unas palizas trabajando impresionantes. A mi gusto. He trabajado con telas, sobre aros… a nivel circo… Con dolores y con todo. Me he levantado los domingos por la mañana, después de hacerme 21 funciones en El Plata, diciendo “me voy a morir”. Estaba destrozada físicamente, me dolía hasta el alma. Claro, ahora dime que me suba a un escenario a bailar…
LK: (Riendo) Bueno, hace nada te lo dije yo.
IC: Mira, Danza Oriental sí que puedo bailar, pero tú me pides una coreografía de Contemporáneo y te voy a decir que tienes gente estupenda y maravillosa de veintipocos años que te la van a hacer muy bien. Que yo ya soy una señora.
LK: En la Danza Oriental encontraste uno de tus sellos personales, que es bailar sobre la darbouka ¿Cómo llegaste a ello? A utilizarlo y a convertirlo en parte de tu estilo.
IC: Pues por internet. Yo no he viajado nunca a Egipto, no he visitado nunca Turquía. En ese sentido soy un desastre como bailarina. En el 2008 se puede decir que empezó mi declive como bailarina de Danza Oriental porque aposté todo por El Plata. Veía videos, y como soy muy visual, vi a Jillina hacer un número sobre una darbouka y se me quedó grabado. Luego en otro vi a una muchacha que estaba subida a otra y estaba allí, dándolo todo, con sus shimmies y sus camellitos al mismo tiempo y yo decía “wow, que bien se lo está pasando, yo quiero hacer lo mismo”. Asi que empecé a subirme a la darbouka. Lo que ocurre es que a veces pienso que, fuera del entorno del Bellydance, no se entiende mucho lo que estoy haciendo.
LK: Pero queda muy impresionante. La gente, cuando te subiste a la darbouka en el espectáculo que hiciste con nosotros (el Dance Sci-Fy and Fantasy), aunque no supieran qué era eso, les pareció flipante. No solo subirte, también bailar, no parar quieta y sobre todo el tema de girar. Porque es una superficie muy estrecha.
IC: Bueno, la base es muy estrecha, sí, pero estás dentro del eje. Todo el peso va al eje. Es cuestión de equilibrio, de confianza y de caerte todas las veces que necesites hasta que te mantengas en pie. De ir probando cosas en equilibrio, cosas raras también que te lleven a investigar. A mí por ejemplo me gusta mucho bajarme abajo. Se lo enseñé a Bigas Luna y él quería que hiciera Katak encima de la darbouka, (riendo) yo le contesté “A ver, que yo me puedo subir, pero tampoco soy Fred Astaire”. Pues Bigas Luna dijo “no, no, no”. Entonces empecé a hacer en El Plata el número con el darbouka y en la música había unos compases y tenía que sacar sonido al instrumento con los pies. Hacía zapateado, porque lo llevamos un poco más hacia el flamenco. Yo pensaba, “me voy a caer delante de la gente”, pero me daba igual. Me decía “si me caigo, pues más se reirán”
LK: De tus experiencias con Bigas Luna ¿Cuál es tu mejor recuerdo?
IC: Joder… Es que él siempre venía y te cogía de la mano y te miraba a los ojos te decía “Eres maravillosa, eres una gran artista. Por favor, siempre que entre aquí necesito que vengas a saludarme y me des un beso” Y que te diga eso alguien así… Tú te ves chiquitita a su lado. Que alguien tan importante, que ha aportado tanto al cine español llegara y te dijera eso… Jamás de los jamases me daba una indicación, ¡no me daba notas! Yo me decía “¿por qué no me habla a mí?” Al final se lo pregunté y él me dijo “mira, quédate muy contenta de que jamás te tenga que corregir nada, porque contigo no me hace falta” Para mí eso fue… Aprendí muchísimo con él, me dio unos consejos muy claros para trabajar en el escenario, sobre todo trabajando el desnudo. Estoy muy agradecida a la luz de Bigas Luna. Era un hombre muy luminoso. Me jodió mucho que muriera…
LK: Esa es otra faceta tuya. Has trabajado el desnudo, y no todos los artistas lo hacen.
IC: Integral. Y depilada. Porque a Bigas le gustaba depilada, pero a veces nos ponía unos postizos. Le gustaba mucho trabajar con la ambigüedad de los géneros, y usaba postizos tanto para hombres (grandes penes) como para mujeres (pubis llenos de pelo). En El Plata el desnudo es muy artístico. No solo salgo a desnudarme. Son desde la danza contemporánea, desde la fuerza, desde la contorsión…
LK: ¿Fue muy difícil comenzar a trabajar el desnudo?
IC: Si, por supuesto. Tuvimos un proceso de varios meses donde Bigas y yo hablábamos de lo que iba a ir siendo esa evolución. Yo era la única en El Plata que salía con toda la ropa de bailarina de oriental, de geisha (porque trabajaba también con unos abanicos) … Y fue difícil. Yo recuerdo que la primera vez que bailé oriental con un tanga con unos flequitos (nunca he bailado oriental con desnudo integral). Antes de salir al escenario me lo estaba haciendo encima. Tenía unos nervios que no podía con mi estómago. Antes de salir al escenario yo decía “no lo voy a poder hacer”. Que mal lo pasé… Pero una vez que ya lo estás haciendo… (se encoge de hombros) es que lo mío es el escenario. Y el primer topless, tira que te va, pero el primer desnudo... Había un número en que una compañera me pintaba el cuerpo, y claro, a las 16:00, a las 19:00 y a las 23:00 yo llevaba mi tanguita, pero a la 1:00 estaba completamente desnuda más de 20 minutos mientras me pintaban. Lo de trabajar el desnudo se puede decir que lo conozco bien.
LK: ¿Ha habido algún cambio en tu forma de concebir el espectáculo después de trabajar el desnudo?
IC (piensa un momento) Pues sí. Llevo 12 años trabajando en El Plata y para mí su espectáculo es para todos los públicos. Que te diga esto tiene un por qué. Al trabajar en El Plata tienes que ver muchísimas más cosas e investigar muchísimas más técnicas. Y hay espectáculos eróticos que son realmente… eróticos. El Plata en comparación con todo ese mundo del eroticismo y el fetichismo y todo lo que hay es un espectáculo para todos los públicos. Pero entiendo que hay una gran parte de la población que ni quiere ni se atreve a reconocer que lo que hacemos en El Plata ya está integrado de forma natural en ellos, y eso hay que respetarlo. Que luego tú recibes el trato de descarada, golfa, el día que mueras tu ataúd será en triangulo porque no podrás ni cerrar las piernas… pues bueno, lo acepto. Hay gente que te mira mal, que te juzga. Pero bueno.
LK: Aunque en parte el que te juzguen es algo intrínseco en la vida del artista, ¿no crees? El arte siempre rompe algo en la mente de la gente. Y desde luego en El Plata lo rompéis.
IC: Ya te digo… Si. Mi misión en la vida es entretener a la gente y hacerla reír. A mí me gusta entretener a la gente encima de un escenario o ante la cámara o como sea. Ya dentro de ese alago tan sencillo, pues bueno, soy una payaseta que va divirtiendo por ahí, que se desnuda, que no, que igual hace un corto que trabaja en una serie y que tiene sus obras de teatro… Que el artista tenga la obligación o la misión vital de conseguir algo en otra persona, bueno. Yo no concibo el arte como una vía pedagógica o educadora de la sociedad. Yo comunico con mi cuerpo y si a través de esa comunicación te hago sentirte bien, ya está.
LK: Con esto de la cuarentena se habrá parado todo un poco…
IC: Supongo que la cuarentena habrá sido tan rara para mí como para el resto del mundo. Ha habido días muy duros. Soy muy mental, y he pensado tanto que me quemaba la cabeza porque no entendía nada. Y sigo sin entender nada, aunque a veces la bocaza que tengo me hace soltar cosas que nadie quiere oír, es normal. Pero he tenido la gran suerte que he estado toda la cuarentena encerrada en casa y he estado entrenando sin parar danza oriental y teatro. Me he llegado a pegar unas 40 horas a la semana entrenando sin parar. Yo me decía “estoy loca, pero me encanta”, porque me gusta, estoy en casa, no tengo obligación de hacer nada y estoy haciendo en mi casa lo que más me gusta: interpretación y danza oriental. Antes me preguntabas cual me gustaba más, pero es que no puedo elegir. Mi alma está enamorada de la música oriental. La escucho y algo me pasa por dentro que viene de Al-Andalus. Claro, tengo raíces andaluzas y está ahí… Me hace vibrar.
LK: Si…
IC: Y, con toda esa sensación rara da la cuarentena, creé a “La Coñi”. Un personaje choni, maleducado… una prostituta. Y yo de ese mundo no es que conozca porque haya trabajado (se rie), pero es lo que suelo investigar para ponerlo en escenario, porque se acerca al perfil por el que la gente me “reconoce” al trabajar en El Plata, no piensas que yo pueda interpretar a Grace Kelly o a la Reina. No. Inma Chopo puede interpretar a una choni, a una stripper… lo típico, ¿no? No voy a luchar contra el perfil que doy. Aceptaré humildemente que estoy encasillada en eso y lo recogeré con agrado.
LK: Vaya…
IC: He estado entrenando sin parar, pero sin parar de verdad. Haciendo mucha dieta y estudiando mucho sobre Bitcoin, que es un tema que me encanta, estudiando economía porque también se me va muchísimo la pinza con eso…
LK: No paras quieta…
IC: No… He estado estudiando mucho todo lo que es la digitalización, cómo está transformando el mundo… No paro.
LK: ¿Qué puedes contarnos de Penny X y sus historias?
IC: Penny (piensa un momento) … Penny es maravillosa, Qué te voy a decir de ella, claro. Penny es el primer personaje que he creado fuera de la guía de nadie, aunque tengo gente que me está ayudando y que me dirige. Penny nace de ese dolor que tengo ante el rechazo que sufro por trabajar en El Plata. Porque claro, ingenua de mi, me contrata Bigas Luna, me dice que quiere hacer un cabaret, yo le digo que si y, claro, yo no le pido permiso a nadie en esta sociedad para hacer mi trabajo. Pero hay gente que si piensa que tengo que pedir permiso y hay personas que directamente me han rechazado y han dejado de tener contacto conmigo porque soy stripper. Yo no digo, “soy artista”. Trabajando en El Plata llegó un momento en que dije “soy stripper”. Si, artista, pero la gente muchas veces es lo que ve. Stripper. Estas en El Plata y te desnudas.
LK: Que hagas 18 cosas más no quita eso, ¿no? Se reduce a que eres stripper.
IC: Si…He recibido mensajes que… “El Plata es la decadencia de la sociedad”. A lo largo de 12 años he recibido muchos. Trabajar en El Plata es maravilloso, pero hay que tener unas tablas, un aguante y un saber estar. Y saber encajar al público, porque tela. Esto no es como trabajar en un teatro, donde todo el mundo se comporta mejor de lo que es. En El Plata la gente se comporta tal y como son. Es realmente…. Y Zaragoza no es, por ejemplo, Barcelona. Yo he actuado con mi jefa allí, en otro establecimiento que tiene, y la gente besa el suelo que piso. Aquí, cualquier señor o señora que viene del pueblo se cagan en tu madre y te sueltan cosas como “mira como mueve esa las tetas”. Te dicen de todo. Y de ese dolorcito que el público genera, sin ser conscientes de ello y que lo tienes que recibir porque es lo que es, nace este personaje. Entonces Penny, como reconoce que ella es stripper, lo que hace es hacer reconocer a la gente el stripper que llevan dentro. Entonces ha creado una organización de strippers anónimos para ayudar a las personas a sacar a ese stripper que llevan dentro y que vive acojonado sin vivir su propia vida a causa de la mala vibra inquisidora que te puede transmitir el vecino cotilla, el compañero de trabajo que te quiere quitar el puesto... Ayuda a la gente a reafirmarse. Esa es su misión en la sociedad.
LK: Si…
IC: Y los va bautizando. Los sube al escenario y les hace el bautismo stripper. Es maravilloso.
LK. ¿¿Y dónde pueden verse aquí en Zaragoza esas fantásticas “Historias de Penny X”?
IC: El lunes a las 21:00 en la Sala Credence. El viernes lo hice en Teatro Bicho (este mes lo he hecho dos veces en Teatro Bicho). No sé cuando saldrá esta entrevista, pero el Lunes, a las 21:00, puede verse en la Sala Credence.
LK: Pues a ver si se anima mucha gente y va para allí, a tener su bautismo stripper. Una última pregunta. Si alguien viene y te dice ahora mismo que quiere meterse en el (maravilloso) mundo del arte ¿Cuál es el mejor consejo que podrías darle?
IC: Que lo haga. Sólo que lo haga.
LK: (riendo) Sin más.
IC: Claro. Y que no pida permiso a nadie para hacerlo o para crear lo que él o ella quiera crear. Aunque sea a la persona que más admires del mundo. No. Céntrate en lo tuyo. Admira, envidia, valora el trabajo, pero tú haz. Haz, sigue, sigue, sigue… Porque el artista ama la sociedad, crea, no va destruyéndola.
LK: Pues muchísimas gracias por este ratito.
Acabamos el café tranquilamente en la terraza, antes de volver cada una a sus obligaciones. Viéndola alejarse, no puedo evitar pensar en la gran artista que es, y en lo injusto que es reducir todo el trabajo de una persona a un único aspecto. En eso y en que en cuanto pueda, voy a probar el bautismo de Penny X.
KUROEVE TRIBALDANCE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario